Martínez De La Torre, Ver.- Ante el desinterés de las autoridades federales, estatales y municipales, en los últimos años el río Bobos ha sido objeto de un indiscriminado saqueo de recursos pétreos, lo que ha provocado un desequilibrio en el ecosistema, tan es así que en la actualidad por lo menos siete diversas empresas sacan arena, grava y piedra que de forma permanente en las localidades de El Cañizo, Villa Nueva, La Piedrilla y Paso Largo, en este municipio y las de El Pital, Paso de Telaya y El Ojite, en el de San Rafael.

Al respecto, el presidente del Comité de Lucha Contra la Contaminación en el Río Bobos, Rubén Cortés Cortés, dijo que los movimientos que genera este saqueo por los cambios permanentes del cauce del “agonizante” afluente ocasionan un desequilibrio al ecosistema, y por ese motivo muchas especies acuáticas van desapareciendo; la muestra de este mal es que muchos de los pescadores de toda la ribera dejaron al lado la captura de especies para el sustento de sus familias.

Agregó el representante de los hombres de las redes y los anzuelos que pese a que en repetidas ocasiones han presionado a las autoridades de los tres niveles de gobierno para que esas empresas que atentan contra la estabilidad de las especies sean sancionadas, simplemente no han hecho nada al respecto, por lo que siguen realizando estas prácticas con las que han acabado con la naturaleza.

Reconoció Cortés Cortés que una de las empresas que fueron sancionadas hace ya muchos años fue la denominada Geo Asfaltos, asentada en la comunidad El Cañizo, a la que le fueron aseguradas sus maquinarias utilizadas para el saqueo de material pétreo, sin embargo, a la fecha al igual que otras grandes empresas continúan realizando estas prácticas, con los riesgos que esto implica para el entorno ecológico.

Para finalizar, Rubén Cortés Cortés reconoció que lo más grave del caso es que saquear los bancos de arena, grava y piedra genera un grave desequilibrio al entorno ecológico y las utilidades de esa explotación irracional van directamente al bolsillo de algunos cuantos, porque la ciudadanía en general en nada se beneficia con la explotación de recursos naturales.

 

Por ÉDGAR JUÁREZ GÓMEZ

Por ALF