El noble pueblo de Coatzintla se cansó de tanta tranza, engaños y enriquecimiento de los García Vázquez.
Coatzintla, Ver.- El que fuera cacique de la política, el petista César Ulises García Vázquez, está en plena debacle y sus aspiraciones por seguir gobernando y robándole al pueblo coatzinteco ruedan por los suelos, como rodó su intento por acomodar a alguien en la próxima administración, “todos perdieron rotundamente”.
Fuentes internas del palacio municipal aseguran que, día a día, al edil se le ve molesto, iracundo, pues hasta sus “padrinos” lo han dejado solo, pues como dice el dicho: “Fuera el rey, viva el rey”, pero esta vez el rey es el ganador de las pasadas elecciones, porque así lo decidió el pueblo, harto de tanta tranza, mentiras y raterías.
Su hermano Eduardo García ya se sentía alcalde, se metía en todas las reuniones que por ley le correspondían a César Ulises, lo que provocó malestar en las comunidades, donde llegó a tocar temas relacionados con inversión en obras y servicios, lo cual estaba fuera de todo orden legal, pero también le criticaron todo.
Aunado a todo esto, se espera que le lluevan auditorías por parte de la próxima administración, pues todos los pendientes no los podría cargar el futuro alcalde, toda vez que requieren de investigación y aclaración, como el presunto daño patrimonial detectado por el Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS) en las Cuentas Públicas 2022 por 18 millones 293 mil 994 y la 2023 por 21 millones 68 mil 69 pesos, que hacen un total de 39 millones 362 mil 63 pesos.
Casi 40 millones de pesos “desapareció” el alcalde coatzinteco y que tendrá que aclarar, porque es de dudar que la próxima administración le vaya a tapar sus tranzas.
Ahora falta cuánto arrojen de presunto daño patrimonial las Cuentas Públicas 2024, que deberá conocerse este 2025, y la de este año hasta el 2026.
