Cazones de Herrera, Ver.- Con una horrible herida en el cráneo de aproximadamente diez centímetros de longitud, terminó el repartidor de “mandaditos” de Cazones, Leobardo Castañeda Bonilla, de 26 años de edad, luego de derrapar en la motocicleta que tripulaba y por no portar casco protector, se provocó la lesión en la cabeza.
Los hechos se registraron en horas de la tarde-noche del lunes cuando circulaba sobre la calle Reforma, a la altura del puente colgante que conduce a El Paso de Cazones.
Repentinamente perdió el control de la unidad y se proyectó contra el pavimento.
Fue auxiliado por personal de Protección Civil y trasladado a una clínica particular, donde permanece internado pero tendrá que permanecer algunos idas en reposo, ya que se abrió el cuero cabelludo y le tuvieron que coser, dejándole varios puntos.
Cabe mencionar que en esta localidad circulan decenas de motociclistas sin casco protector, pero hasta el momento Tránsito Municipal nada hace por poner control.
