El teniente coronel impulsó el traslado de los poderes municipales de Temapache a Álamo en 1927, una decisión que marcó el desarrollo del actual municipio.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- Este 22 de junio se cumplen 58 años del fallecimiento del teniente coronel Guillermo Véliz Castillo, personaje clave en la consolidación de Álamo como cabecera municipal y una de las figuras más influyentes en la historia del norte de Veracruz.
El cronista de la ciudad, José Gabriel Gómez Corrales, destacó que la fecha representa un aniversario fundamental para comprender el origen y desarrollo de Álamo Temapache, al recordar la trayectoria de quien calificó como un hombre de visión, audacia y determinación.
Explicó que, durante décadas, han circulado diversas versiones sobre el traslado de los poderes municipales desde Temapache hacia el entonces campamento petrolero de Álamo. Algunas atribuían la decisión a un intento por disminuir la influencia del general Manuel Peláez, mientras que otras surgieron como relatos populares sin sustento histórico.
Sin embargo, señaló que los documentos y el contexto sociopolítico de la época muestran una realidad distinta. Guillermo Véliz Castillo, nacido en Hidalgo en 1892, desarrolló una sólida carrera militar y llegó a residir en el campamento Álamo en 1923. Tres años después asumió la presidencia municipal de Temapache, en medio del conflicto nacional provocado por la Guerra Cristera.
De acuerdo con Gómez Corrales, Temapache, por sus profundas raíces católicas, comenzó a convertirse en un refugio para grupos cristeros, situación que representaba un riesgo para las autoridades gubernamentales. Ante ello, Véliz Castillo consideró que el campamento petrolero de Álamo ofrecía mejores condiciones para el funcionamiento de la administración municipal.
Recordó que el 18 de febrero de 1927, a las 15:40 horas, el entonces alcalde realizó su última actuación oficial en Temapache y ordenó el traslado de los archivos municipales a Álamo, donde comenzó a despachar oficialmente el 22 de febrero de ese mismo año.
El cronista indicó que la medida generó una intensa disputa política. Aunque la Legislatura de Veracruz reconoció inicialmente el traslado mediante el Decreto 97 de julio de 1927, los habitantes de Temapache promovieron diversas acciones para revertirlo, respaldados por la influencia de la familia Peláez Gorrochotegui.
No obstante, las autoridades asentadas en Álamo se mantuvieron firmes y, finalmente, el Decreto número 90, emitido el 25 de mayo de 1929, confirmó de manera definitiva a Álamo como cabecera municipal.
Gómez Corrales subrayó que la decisión de Guillermo Véliz Castillo no respondió a intereses personales ni a caprichos políticos, sino a una lectura estratégica de las condiciones sociales, religiosas y económicas de la época, marcadas por el crecimiento de la actividad petrolera y los cambios demográficos registrados en la región.
Añadió que, aunque sus restos descansan en Tantoyuca, el legado del militar permanece vigente en la infraestructura, el crecimiento urbano y el desarrollo que dieron forma al Álamo actual.
A 58 años de su partida, concluyó, la figura de Guillermo Véliz Castillo continúa siendo referencia obligada para entender el nacimiento y consolidación de la cabecera municipal de Álamo Temapache.
En la imagen, de los archivos del maestro Rodolfo Robledo: de izquierda a derecha, Guillermo Véliz, Amando Segura, Raymundo Martínez y Nicanor González.
