El municipio aporta cerca de una tercera parte de la producción estatal; la actividad sostiene miles de empleos y representa una importante fuente de ingresos.

Hipólito Moreno Tapia

Álamo, Ver.- Considerado como la Capital de la Naranja, el municipio de Álamo Temapache continúa siendo uno de los principales pilares de la citricultura, actividad que, pese a desafíos como sequías y plagas, genera miles de empleos y representa importante fuente de ingresos para la región y para el estado de Veracruz.

De acuerdo con datos difundidos por organismos del sector agropecuario y dependencias federales, Veracruz se mantiene como el principal productor de cítricos del país al concentrar el 50.4 por ciento de la producción nacional de naranja, el 54.9 por ciento de toronja, el 46.9 por ciento de mandarina y el 26.2 por ciento de limón.

La entidad registra más de 171 mil hectáreas sembradas con cítricos, equivalentes al 48.5 por ciento de la superficie nacional destinada a estos cultivos. Tan solo en naranja, la producción estatal superó los 2.5 millones de toneladas.

En este panorama, Álamo Temapache ocupa un lugar estratégico. Aunque no se han actualizado cifras desde 2022, estimaciones ubican la superficie citrícola total entre 60 mil y hasta 80 mil hectáreas.

La producción anual de naranja alcanza alrededor de 700 mil toneladas, volumen que representa aproximadamente la tercera parte de la producción estatal, consolidando a Álamo como uno de los municipios citrícolas más importantes del país.

La relevancia económica de esta actividad también se refleja en la derrama generada. Durante 2023, la producción de naranja aportó alrededor de mil 719 millones de pesos a la economía local, beneficiando a productores, trabajadores del campo, empacadoras, transportistas y comercios relacionados con la cadena productiva.

La actividad citrícola también tiene una importante base social, ya que alrededor del 70 por ciento de los productores son pequeños propietarios que cuentan con cinco hectáreas o menos, por lo que el comportamiento del sector impacta directamente en la economía de miles de familias rurales.

Sin embargo, la citricultura ha enfrentado años complicados. Las inundaciones registradas en 2025 provocaron afectaciones severas. A esta situación se suman problemas fitosanitarios y climáticos que han afectado los rendimientos durante los últimos ciclos agrícolas.

Entre ellos destaca la presencia del Huanglongbing (HLB), conocido como “dragón amarillo”, además de periodos de sequía y estrés hídrico que han provocado reducciones de hasta 40 por ciento en algunas áreas productivas.

Ante la importancia económica y social del sector, en febrero de 2026 el Congreso del Estado creó una Comisión Especial para la Atención de la Citricultura e inició en Álamo foros de consulta para la elaboración de una nueva Ley de Citricultura, con la finalidad de fortalecer las políticas públicas dirigidas a uno de los sectores productivos más representativos de Veracruz.