Tihuatlán, Ver.- La pestilencia ocasionada por el drenaje a cielo abierto y que proviene del rastro operado por la Asociación ganadera, contamina en gran medida amplio sector, pero dicho organismo se niega a subsanar ese problema.
Dicho drenaje desemboca en un arroyo de aguas negras que pasa por el lugar, y ahí mismo los edores son insoportables, por lo que se debería actuar en consecuencia, para evitar mayores daños a la salud.
Oficialmente se cuenta con informe detallado sobre esta anomalía; sin embargo, ninguna autoridad hace algo para emitir la sanción correspondiente, tal es el caso de la dirección de Ecología, que permanece impasible ante el caso.
POR SABINO BAUTISTA JUÁREZ

