La delegada regional de Patrimonio del Estado, Karen Sisniega Ponce, tiene más quejas y actas administrativas levantadas en su contra, que escrituras entregadas a las familias de la región norte de Veracruz, pues se siente protegida por funcionarios estatales, lo que ha demeritado el interés de la población y generado desconfianza e incertidumbre hacia esa dependencia. Trascendió que no haber firmado actas de posesión durante mucho tiempo y debido a las irregularidades cometidas dentro de la oficina a su cargo, la pone al centro de quejas de la ciudadanía.
Esto conlleva a que sea constantemente ignorada en los eventos presididos por sus jefes, el director general de Patrimonio del Estado, Arturo Sosa Vázquez y otros funcionarios, que arriban a municipios de esta zona e incluso, a colonias de Poza Rica, pero a Karen Sisniega nunca es invitada pues se corre el riesgo de que lluevan quejas en su contra durante el evento y los haga quedar mal.
Colonos aseguran que a tanto ha llegado el atrevimiento de Karen Sisniega que condiciona el apoyo a favor de su hermano Jorge Sisniega Fernández, director administrativo de SESVER, quien aspira a un cargo de elección popular para las elecciones del año próximo. Los líderes de las colonias se quejan de esta situación, porque ella está provocando incertidumbre y desconfianza hacia esa institución. Por tal motivo, exigen que se haga una reestructuración en la delegación regional de Patrimonio del Estado, pues si aún no hay actividad proselitista y la funcionaria ya condiciona el apoyo a su hermano, ¿qué será más adelante?, cuestionan los afectados.
Además, una actitud así pone en problemas a la 4T que enarbola importantes principios que al parecer aquí los están pasando por alto, por lo que será una piedra en el zapato para los próximos candidatos de Morena a ocupar algún cargo de elección popular.


