Los empresarios de bares y cantinas temen que el próximo año las anuencias y permisos municipales vayan en aumento, ya que en algunos casos se incrementaría hasta en un 10 por ciento, lo que ya sería difícil de solventar.
Los costos, aunque son variables y dependen principalmente de cada negocio, oscilan entre los 9 mil hasta los 25 mil pesos, cantidad que pese a ser única, de manera anual, ante las bajas ventas no pueden cubrir fácilmente.
Benito Cadena Lázaro, secretario general de bares y depósitos en Tuxpan, acotó que pedirán al gobierno que los costos se mantengan al igual que este 2018.
Apuntó que todo gira en torno al salario mínimo, si este va a la alza, el costo de los permisos para este tipo de establecimientos también modifica de tarifa, pagando un 10 por ciento más de refrendo que se tiene que realizar cada año.
Reconoció que las ventas han bajado hasta en un 50 por ciento, lo que hace difícil el pago también de las cédulas de empadronamiento, así como otros gastos como renta, empleados, energía eléctrica y producto que venden.
