Álamo, Ver.- Por imprudencia, pero también por falta de señalamientos, un joven habitante de la localidad San Antonio, perteneciente al ejido Agua Nacida, estuvo a punto de por lo menos resultar gravemente lesionado, después de que la camioneta que conducía se precipitó a una excavación abierta en la colonia Jacarandas.
El accidente se registró aproximadamente a las 22:30 horas, cuando el conductor de la unidad Ford tipo pick up, modelo atrasado, color vino, placas de circulación XW-63-961 del estado, transitaba en la calle Mangos con dirección a la avenida Independencia.
El operador del vehículo, quien omitió su nombre, de aproximadamente 25 años de edad, reconoció que una distracción lo hizo caer sobre la zanja, pero arguyó también que no la vio debido a que no cuenta con señalamientos del peligro que representa.
La unidad quedó prácticamente con la cabina adentro de la abertura por cuyo fondo escurren aguas negras, por lo que fue imposible sacarla a fuerza de brazos humanos. Además, debido al peso de enorme cantidad de piedra bola que llevaba en la batea, el vehículo se observa descuadrado, con serios daños materiales.
Para su fortuna, su joven operador no sufrió lesiones, aunque su temor era evidente, sobre todo por las consecuencias económicas que le acarrearía su imprudencia, pues tendría que enfrentar no sólo los gastos para sacar la camioneta de la zanja sino las sanciones administrativas que le impondría Tránsito si los elementos viales llegaban al lugar.
El percance alertó a vecinos no sólo de la colonia Jacarandas, sino también a los de las vecinas colonias Fernando López Arias y Benito Juárez, quienes aseguraron que dicha excavación representa un alto riesgo para peatones y automovilistas desde hace muchos meses, sin que hasta el momento ninguna autoridad coloque siquiera un señalamiento o advertencia, y mucho menos acuda para concluir esos trabajos.


