Piden reubicación de Banco Bienestar

La única sucursal se estableció en un punto retirado de la zona centro, sin vigilancia y prácticamente sin vecinos.

Álamo, Ver.- La única sucursal del Banco Bienestar de esta ciudad se localiza en una zona alejada e insegura, por lo que se debería gestionar la reubicación, indicaron beneficiarios que acuden a la institución para efectuar cobros.

El banco quedó establecido en el número 365 de la calle Puebla, en un punto distante de la colonia Heroica Veracruz, señaló Ramón García, de 78 años, quien refirió que necesariamente los adultos mayores deben ir acompañados para evitar riesgos.

De hecho, aseveró que se ha tenido conocimiento de que, desde la apertura hace poco más de dos años, por lo menos cuatro usuarios han sido víctimas de atracos después de acudir a retirar efectivo.

En una visita realizada al lugar, se constató que, aun en días hábiles, el establecimiento luce solitario, al lado de un predio deshabitado ya que es área donde existe un pozo de Petróleos Mexicanos, y con un taller automotriz como vecino, además de un domicilio particular al frente, protegido con una barda de poco más de 2.5 metros de altura.

En todo caso, abundó a la vez el señor Fernando Monroy, también de la tercera edad, se podría gestionar la construcción de una segunda sucursal en un punto más céntrico y accesible de la ciudad.

En el municipio son poco más de 30 mil beneficiarios de algún Programa para el Bienestar, y aunque muchos de ellos acuden a cobrar sus apoyos en otras instituciones bancarias, una mayoría opta por trasladarse hasta la colonia Heroica Veracruz, sobre todo las personas de la tercera edad por la renuencia del pago se comisiones en los retiros bimestrales.

Actualmente casi 4 mil 400 estudiantes alamenses reciben apoyo de manera bimestral, y casi 13 mil obtienen la Pensión del Adulto Mayor, por citar ejemplos.

Y aunque al Banco del Bienestar se asignaron funciones similares a las instituciones comerciales, se ha centrado para el reparto de los recursos sociales, por lo que raramente cuenta con clientes que realicen depósitos o abran cuentas personales o empresariales, ante lo cual en fechas que no se programan pagos la institución luce desolada.