La liturgia de la iglesia católica no marca ninguna representación teatral del Vía Crucis, pero sí una profunda reflexión sobre nuestros actos, encaminados al perdón y arrepentimiento, así lo vivieron miles de católicos en las calles de esta ciudad y al interior de las parroquias y capillas.

El sufrimiento de Jesucristo en el camino de dolor al monte Calvario se rememora a través de las 14 estaciones, junto a un séquito de fieles que caminan a la par de un madero, mientras se elevan plegarias para pedir por las necesidades más apremiantes, sobre todo en esta sociedad tan injusta.

El sofocante calor no fue impedimento para que niños y adultos demostraran su fe en la pasión y muerte de Cristo, y más tarde se reunieron para llevar a cabo la reflexión de las 7 palabras, aquellas que dijo Jesucristo antes de morir, y recorrer la marcha del silencio hasta su sepulcro, donde se permanecería en vigilia en espera de la Pascua.

En este sentido, hoy los católicos, o al menos los que son devotos, deben esperar con fervor toda la vigilia pascual de esta noche, la gloriosa resurrección de Jesús, que para la religión católica es el principal objetivo de la Semana Santa.

Por otro lado, también otras religiones participan en estos llamados días santos, donde con profunda fe y sumergidos en oración, también hacen lo propio en cada una de sus iglesias, con asambleas y congregaciones en nombre de Jesús.

 

Por PAULO RUIZ VARGAS
Foto: Miguel Rivera Salinas

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