Tuxpan, Ver. – A puerta cerrada en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, con celebraciones litúrgicas de 20 minutos y con la dotación de polvo para llevarlo hasta los hogares o centros de trabajo, celebraron los templos católicos de la ciudad el Miércoles de Ceniza, durante el cual la Iglesia pidió perdón para todos los pecadores.
En Catedral, las misas comenzaron desde las 08:00 horas, y continuaron a las 10, 12, 16 y 18:00 horas, pero para ingresar, los fieles tenían que llegar media hora antes y cumplir con todos los protocolos sanitarios contra la pandemia. Sólo se permitió la presencia de ochenta personas.
Además, una vez en el interior nadie podía salir ya del recinto sino hasta que la celebración litúrgica hubiera concluido, pues el portón lateral, por el que se había ingresado, era cerrado con cadenas y candado para que nadie más pudiera entrar ni abandonar el lugar.
Mientras tanto, en la Parroquia María Auxiliadora de la Barra, cada hora, desde las siete de la mañana, se celebraron liturgias de veinte minutos para la imposición de la ceniza sobre la cabeza, no en la frente como es tradición, y a cada feligrés se le daba un folleto y ceniza para que regresara a su casa o centro de trabajo e impusiera esa ceniza a sus familiares, amigos o compañeros de labor, sobre todo para los enfermos, niños, mujeres embarazadas o personas que no pueden salir por estar en riesgo.

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Mientras tanto, en la Parroquia María Auxiliadora de la Barra, cada hora, desde las siete de la mañana, se celebraron liturgias de veinte minutos para la imposición de la ceniza sobre la cabeza, no en la frente como es tradición, y a cada feligrés se le daba un folleto y ceniza para que regresara a su casa o centro de trabajo e impusiera esa ceniza a sus familiares, amigos o compañeros de labor, sobre todo para los enfermos, niños, mujeres embarazadas o personas que no pueden salir por estar en riesgo.

