Álamo, Ver.- Una destruida tapa de drenaje, ubicada a media calle Niño Perdido se ha convertido en una verdadera trampa, tanto para peatones como para automovilistas, debido a que hasta el jueves por la tarde ninguna autoridad había instalado señalamientos que prevengan algún accidente.

El problema, dijeron vecinos de ese sector, surgió apenas hace unos días, cuando la tapa hecha a base de concreto hidráulico comenzó a resquebrajarse hasta que se hizo pedazos y cayó al fondo de ese pozo de visita.

Por el momento, sólo un tarro u otate y un nylón de color rojo, colocados por alguno de los lugareños, es el único señalamiento preventivo que avisa a conductores y transeúntes del riesgo existente en ese punto de la rúa.

Sin embargo, para quienes desconocen la situación y para las personas despistadas, el peligro por la existencia de dicho agujero aumenta durante las noches, sobre todo porque dicha área no se encuentra totalmente iluminada, además de que algunos conductores se estacionan a la altura de donde está el riesgo y reducen el arroyo de circulación.

Habitantes de la zona señalaron que la situación ya es del conocimiento de las autoridades municipales, principalmente del departamento de Servicios Públicos.

Por ALF