No es lo mismo nadar en el mar que en una alberca

Con la llegada de la temporada vacacional y el aumento de visitantes en las zonas de playa, es importante tomar medidas preventivas para reducir el riesgo de accidentes y disfrutar del mar de manera segura.

 

Por Vicente Martínez

A diferencia de una alberca, el mar presenta condiciones cambiantes como oleaje, corrientes, desniveles y pozas que pueden sorprender incluso a quienes saben nadar, por lo que se recomienda no confiarse al ingresar al agua.

Entre las principales recomendaciones se encuentran evitar meterse al mar inmediatamente después de comer, no internarse a zonas profundas si se desconoce el comportamiento del oleaje y permanecer en áreas donde haya vigilancia de salvavidas.

También es aconsejable salir del agua al atardecer, ya que conforme avanza la tarde el comportamiento de la marea puede cambiar, incrementando el riesgo para los bañistas.

Otra medida importante es respetar la señalización, seguir las indicaciones del personal de rescate, mantener a los menores de edad bajo supervisión permanente y evitar ingresar al mar bajo los efectos del alcohol.

Especialistas en rescate acuático recuerdan que conocer las condiciones del mar y actuar con prudencia puede marcar la diferencia entre disfrutar unas vacaciones tranquilas o enfrentar una emergencia. La prevención sigue siendo la mejor aliada para quienes planean visitar las playas durante este periodo.