Aunque el aborto se despenalizó en Veracruz en 2021, las mujeres de comunidades indígenas aún enfrentan grandes obstáculos para acceder a este derecho, según Magdalena Hernández Hernández, directora del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas en el Estado.

Hernández explicó que, aunque hay quejas en todo el estado por la negación o complicación del acceso al aborto, la situación es particularmente severa en las zonas indígenas. “La violencia contra las mujeres es un problema extendido, pero en los pueblos indígenas se agrava. Muchas veces, aunque el derecho exista, las mujeres no están informadas sobre él,” comentó.

La funcionaria también indicó que las instituciones de salud en estas áreas frecuentemente carecen de la información y los recursos necesarios para garantizar el acceso al aborto. Aunque no tienen un registro formal de casos de negación, Hernández mencionó que han recibido reportes de problemas en regiones como las Altas Montañas y la zona serrana del norte de Veracruz.

Además del acceso al aborto, Hernández enfatizó la necesidad de ofrecer un apoyo integral que incluya asesoría psicológica. “Es crucial brindar no solo atención médica, sino también apoyo emocional, ya que las mujeres pueden enfrentar secuelas psicológicas significativas,” subrayó.

Hernández también señaló que, a pesar de los esfuerzos de la administración actual para abordar las necesidades de los pueblos indígenas, persisten desafíos históricos. Estos incluyen la falta de infraestructura y el acceso limitado a servicios básicos. “Las comunidades enfrentan una grave carencia de caminos, puentes y carreteras. Durante la temporada de lluvias, muchas quedan aisladas, y no todos tienen acceso garantizado a servicios esenciales como agua, electricidad y comunicación,” concluyó, pidiendo que estos temas sean prioritarios para la próxima administración federal.