Pasó sin pena ni gloria en el Congreso; vive de maromas para pegarse al presupuesto público.
POZA RICA, VER. – Pese a que el proceso electoral municipal concluyó, Leonardo Amador ha salido a demandar públicamente que se repita la elección, una postura que, según voces críticas, refleja más un intento de obtener otra “tajada” política, que un verdadero interés en defender la voluntad ciudadana.
Tras la reciente resolución del Tribunal Electoral de Veracruz (TEV) que confirmó el triunfo de la candidata de Morena en la elección municipal, el exdiputado federal Leonardo Amador Rodríguez, mejor conocido como ‘Naro’ Amador, vuelve a buscar los reflectores para sacar provecho y obtener beneficios personales.
El también empresario, que inició su carrera política en el PRD y después se sumó al PAN, ha sido señalado por opositores y analistas como un “chapulín” de la política, un traicionero a sus ideales y a sus correligionarios, que ha sabido moverse entre partidos y circunstancias para mantener presencia y beneficios.
No olvidemos que su paso por la Cámara de Diputados fue calificado como gris, pero en paralelo consolidó negocios, entre ellos la concesión de una estación de gasolina.
Hoy, en la opinión de Fabián Martínez, jefe de Redacción de La Opinión de Poza Rica, se escribe cómo Amador representa el ejemplo de un político que ha hecho de la inestabilidad electoral una oportunidad para sacar ventaja personal, puesto que en la contienda pasada no realizó campaña activa ni invirtió recursos, pero logró obtener tres Regidurías para su partido, posiciones que se anticipan como clave para convertirse en proveedor del próximo gobierno.
