Cajetes, ollas, figuras femeninas y antropozoomorfas que pertenecen al estilo conocido como ‘cerámica huasteca’ y que evidencian el dominio de los mexicas en las poblaciones huastecas del Golfo luego de conquistarlas a mediados del siglo XV, se presentan en la exposición temporal Andy Seuffert, arte y arqueología, en el Museo Nacional de Antropología, misma que reúne 28 gouaches que la artista alemana pintó para ilustrar piezas prehispánicas halladas en los sitios arqueológicos de Vista Hermosa (Tamaulipas) y Platanito (San Luis Potosí).
Durante el acto inaugural de la muestra, en el marco del Coloquio Internacional “Vida y Creencias en la Huasteca Posclásica”, encabezado por Antonio Saborit, director del MNA, y por Claude Stresser-Péan, directora de la Fundación Stresser-Péan y poseedora de las 28 pinturas con técnicagouache que integran el montaje, se destacó que el trabajo de la investigadora alemana, fallecida en 2005, “es la expresión máxima del dibujo arqueológico.
“Y es que —comentó la antropóloga Stresser-Péan— en arqueología existen dos clases de dibujo que confluían en el trazo de Seuffert: el artístico, que realza la belleza de una pieza, y el técnico, de vital importancia para las investigaciones y publicaciones de orden científico”.
Detalló que los gouaches colocados en la exposición, curada conjuntamente por ella, Antonio Saborit e investigadoras del MNA, como la arqueóloga Laura del Olmo y la restauradora Laura Filloy, remiten a las más bellas piezas de cerámica encontradas durante un par de expediciones arqueológicas que ella, junto con su esposo Guy Stresser-Péan, realizó en 1965 dentro de los sitios de Vista Hermosa (municipio de Nuevo Morelos, Tamaulipas) y Platanito (Valles, San Luis Potosí), como parte de la Misión Arqueológica y Etnológica Francesa en México (MAEFM).
No obstante, dijo, que el sitio de Vista Hermosa estaba dañado por el cultivo e incluso se destruyó parcialmente durante la Revolución Mexicana, alojaba 148 entierros humanos que, en algunos casos, poseían ajuares funerarios que a su vez abundaban en figurillas de cerámica alusivas a las creencias religiosas, la composición social y el ecosistema con el que convivieron los huastecos del periodo Posclásico Tardío (1300 a 1521 d.C.).
En tanto, el sitio Platanito fue un caso más complejo ya que los campesinos que poseían el predio se dedicaban a saquearlo y vendían en Tampico las piezas que expoliaban. Los investigadores franceses, comisionados por el INAH para un rescate arqueológico, sólo estudiaron una plataforma habitacional que estaba intacta y hostilmente fueron obligados a salir del sitio.
Con un permiso especial del INAH, se compraron “a precio relativamente bajo” muchas de las cerámicas, además de escudillas, cascabeles y piezas de lítica; objetos que desde entonces se resguardaron e integraron al acervo del MNA.
INAH
