La situación se vuelve más complicada para las compañías extranjeras Mitsubishi y NAES, pues a las inconformidades internas que ya existen de parte de contratistas y trabajadores, se ha sumado la molestia de campesinos de 21 comunidades aledañas a las plantas generadoras de energía, por incumplimiento de acuerdos de responsabilidad social.
En entrevista, el dirigente campesino Rubén Cruz Sagastume explicó que, con el cambio reciente de directivos, en las plantas Tuxpan II y V, las cosas cambiaron radicalmente para mal, pues empezaron a recortar personal, redujeron los contratos a empresas y compañías locales, y se cerraron a toda posibilidad de diálogo.
