Panama City. El huracán Michael, uno de los más poderosos que haya tocado elterritorio continental estadunidense, descargó toda su fuerza en la costa del extremo noroccidental de Florida, donde, al cierre de esta edición, se registraban, al menos, un muerto, inundaciones, apagones, caídas de casas y árboles y cortes de carreteras. Michael llegó a Mexico Beach con vientos de hasta 250 km/h.
La crecida del mar y las lluvias provocadas por Michael anegaron e incluso dejaron sumergidas numerosas casas, que además fueron barridas por el viento y despojadas de tejados, puertas y ventanas.
El Centro Nacional de Huracanes indicó que la amenaza de la marejada ciclónica podría provocar una subida del nivel del mar de hasta 4.2 metros y vientos catastróficos.
Los meteorólogos alertan, además, que la acumulación de lluvias podría llegar hasta los 30 centímetros en algunas zonas.
El gobernador de Florida, Rick Scott, prometió que en cuanto pasara el peligro se producirá una “masiva respuesta” para apoyar a la región afectada, conocida como Panhandle, con más de un “millar de especialistas en búsqueda y rescate de personas” y 3 mil 500 miembros de la Guardia Nacional del estado.
Scott destacó que tienen preparados camiones cargados con toneladas de alimentos, agua y otros suministros críticos.
La División de Investigación de Huracanes del NHC apunta que Michael tocó tierra como el tercer ciclón más intenso en la historia reciente de EU.
No en vano, el Servicio Nacional de Meteorología en Tallahassee, capital de Florida, emitió un aviso de “viento extremo”, el primero de este tipo en su historia.
Momentos antes de que tocara tierra y cuestionado por la prensa, el presidente Donald Trump dijo: “Dios los bendiga a todos”, e informó que esperaba que las personas que no pudieron o no quisieron desalojar superen el trance, pues son “gente fuerte, inteligente y maravillosa”.
Mientras seguían en efecto toques de queda en varios condados de Pandhandle, el ciclón se movía por el interior de Florida hacia el vecino estado de Georgia con vientos máximos sostenidos de 220 km/h y rachas aún más intensas.


