Durante la época Prehispánica, lo que comprende el territorio del estado prácticamente no tenía habitantes sedentarios. Las tribus seminómadas que normalmente vivían en la zona fronteriza entre el centro y el norte de México incursionaban periódicamente por el territorio del actual Aguascalientes en la busca de animales de caza y hiervas y frutos para recolectar; sus alimentos eran el mezquite, la tuna, raíces y tubérculos, y básicamente cazaban conejos. Sus armas eran la jabalina, la flecha y la honda, también utilizaban redes para pescar.
A estos grupos, localizados fuera de Mesoamérica, se les llamo chichimecas, nombre que define en general a guerreros nómadas que vivían de la caza y la recolección.
La región de Aguascalientes fue habitada por guachiles, guamares, guaxabanes, caxcanes, tecuejes y zacatecos, todos los guerreros chichimecas cuya denominación se pensaba que aludía a un grupo étnico de bajo nivel cultural y no es así a un estado de civilización; ellos mismos fabricaban sus vestimentas y vivían en cuevas y chozas portátiles construidas de varas y zacate.
Los hombres que poblaron el norte eran caxcanes, que cultivaban maíz y solían tener guerras periódicas con los zacatecanos; llegaron hasta Cuencamé y sus principales rancherías se encontraba en una zona volcánica llamada Malpaís. Se distinguían de los demás chichimecas por llevar medias calzas para protegerse de los matorrales, y vendas en la frente para sujetarse el pelo.
Otro grupo, los guachichiles, eran conocidos como los dueños de la gran Chichimeca, y como se pintaban de rojo carmesí, los mexicas les dieron el nombre de «cabezas pintadas». Esta tribu se distinguía por sus tocados hechos con plumas de colores y llevaban, además, bonetillos de cuero pintado. Los guachichiles incluían un grupo conocido como mazapil.
De lugares aledaños fueron llegando innovaciones para las comunidades chichimecas, sobre todo a lo referente a textiles; confeccionaban su vestimenta con tela de algodón, fibras de maguey y lechuguilla.
Su organización familiar era de tipo monogámico y los cultos religiosos tenían gran importancia; adoraban al Sol, al que llamaban Tayahopa; Quaubamoa, dios del fuego; a Tioipitzintli, dios niño del consuelo, y a varias otras divinidades.
