Atados de pies y manos y con el tiro de gracia, fueron hallados los cadáveres de cuatro jóvenes, en la comunidad Villa Adolfo López Mateos, al norte de Culiacán, Sinaloa.
Los cuerpos fueron encontrados en un camino de terracería que desemboca en la Autopista Estatal Benito Juárez, a un costado del canal de riego número 37.
Los jóvenes tenían las manos atadas hacia la espalda y uno de ellos, el rostro cubierto; todos presentaban un solo impacto de bala en la cabeza.
En los alrededores fueron encontrados casquillos percutidos calibre .9 milímetros, por lo que las autoridades presumen que fueron llevados a ese sitio para ejecutarlos, luego de haberlos torturado en otro lugar.
