A pesar de que este municipio está considerado como el más grande productor de naranja en el estado de Veracruz, y posiblemente del país, su principal problema continúa siendo la comercialización, lo cual, por ende, afecta su economía.
No obstante esto, y contra todos sus avatares, la citricultura sigue siendo el motor económico que impulsa este importante rincón norveracruzano y a varios municipios de la región.
De acuerdo a estimaciones de la Junta Local de Sanidad Vegetal y de organizaciones de productores, en el territorio alamense existe una superficie sembrada de cítricos, de entre 47 mil y 60 mil hectáreas, gracias a las cuales la producción anual fluctúa entre uno y dos millones de toneladas, suficientes para inundar el mercado nacional y más allá de las fronteras; por algo denominan al municipio: Capital Mundial de la Naranja.
