Escultura que simboliza a la luna, dentro de ella se encuentra un conejo representando la fertilidad y su origen, dato fundamental para su comprensión, ya que la luna en otros contextos esta llena de agua. Ésta luna irradia seis rayos que dividen el espacio exterior en siete áreas con cuatro subdivisiones cada una, si tomamos cada subdivisión por un día, nos da un total de 28 días, periodo promedio de la ovulación femenina, pero como estos ciclos pueden variar y alargarse, se han incluido en la boca de la olla de la luna cuatro días extras, que pueden acumularse según el periodo en cuestión. También está subdividido el cuello de la olla para marcar los días de mayor o menor liquido menstrual.

Tanto los ciclos humanos, solares y lunares pueden variar, sin embargo, para todos los casos existieron las herramientas para entenderlos y corregirlos dentro de la gran tradición mesoamericana.

Por ALF