Luego de ingresar a robar en un establecimiento dedicado a la venta de alcohol en la colonia Yanga, un joven delincuente se dio a la fuga, dejando abandonado su botín una cuadra delante de donde lo sustrajo. En su huida, éste se introdujo por una vereda e intentó cruzar un puente peatonal, pero en la desesperación por evadir la acción de la justicia, resbaló y cayó de una altura aproximada a los cuatro metros, golpeándose la cabeza con una roca.
El atraco se registró la mañana de este lunes, al filo de las 07:00 horas, por lo que vecinos del mencionado sector, dieron aviso a las autoridades mediante llamadas al número de emergencias 911, razón por la que de inmediato arribaron elementos de la Fuerza Civil, quienes estuvieron a punto de darle alcance al ahora occiso.
Con el botín en la mano, éste sujeto se daba a la fuga, pero al notar la presencia de los elementos policíacos, dejó abandonado lo robado en la calle Felipe Ángeles. Varias patrullas se unieron a la búsqueda del mozalbete, quien emprendió la huida a través de caminos montosos, siendo minutos más tarde cuando fue avistado por los uniformados.
Nuevamente se inició la persecución, sin imaginar que terminaría en tragedia, ya que cuando éste corría por un puente peatonal, que lo llevaría a la calle Guerrero de la colonia Tepeyac, tropezó y terminó en el fondo de un pequeño barranco, donde su cráneo se impactó contra una roca, sufriendo traumatismo craneoencefálico que derivó en una muerte instantánea.
Se trata de Carlos Narciso Soto Tacu, de 19 años de edad, el cual fue identificado por su madre la señora Luz Aurora Tacu de la Rosa, de 44 años de edad, quien dijo tener su domicilio en la calle Vicente Guerrero sin número de la colonia Tepeyac. Ésta señaló que el finado era ayudante de albañil y que fueron algunos vecinos quienes le fueron a avisar que su vástago estaba tirado debajo del puente.
Más tarde, elementos de la Policía Ministerial, así como Peritos Criminalistas adscritos a la Unidad Integral de Procuración de Justicia, acudieron a realizar las diligencias de rigor, ordenando después de algunos minutos, se llevara a cabo el penoso levantamiento del cuerpo y se trasladara al SEMEFO donde le sería practicada una necropsia.
Por Juan Olmedo



