Por Paulo Ruiz

La depresión es una enfermedad que sí tiene cura, el tratamiento de la depresión y qué tan efectivo puede ser dependerá hasta cierto punto de la naturaleza y severidad de la depresión en cuestión.
Cuando una persona se deprime, resulta importante que reciba ayuda de una institución especializada o de un profesional. Existen diferentes alternativas para el tratamiento de la depresión. El tratamiento ha de ser abordado por profesionales de la salud, psiquiatras o psicólogos.
Las personas deprimidas necesitan de todo el apoyo posible que las anime a buscar ayuda, sobre todo si han alcanzado un estado profundo. Es importante buscar ayuda en cuanto aparezcan los primeros síntomas, ya que si el estado de la enfermedad es muy avanzado, las personas pueden estar viviendo desesperadamente, lo cual impide que comprendan que la enfermedad puede ser tratada por un especialista.
En la actualidad existen tratamientos muy eficaces para esta enfermedad; la selección del tratamiento dependerá del resultado de una evaluación. Existe una gran variedad de medicamentos antidepresivos y psicoterapias que se pueden utilizar para tratar la depresión.
La psicoterapia sola es efectiva en algunas personas con formas más leves de depresión. Las personas con depresión moderada o grave a menudo mejoran con antidepresivos o psicoterapia.
Las personas se suicidan justo cuando están en el punto más crítico de una depresión aguda. Se padece de una extrema desesperación, lo cual significa que la persona tiene la sensación profunda de devaluación, con la convicción de que el mundo en general y sus personajes en particular estarían mejor sin ellos.
La conducta suicida llega a presentar factores de riesgo asociados al consumo excesivo de alcohol y drogas; son también propensos a cometer suicidio personas que no tienen familiares o amigos cercanos, además, estudiantes con fallas académicas que no se pueden reconocer ante los padres, e inclusive las enfermedades terminales se consideran también factores de riesgo. Influyen además los antecedentes psiquiátricos de los padres, los problemas conyugales o las dificultades entre los padres e hijos.
Un intento de suicidio es un acto que evoluciona no fatalmente, en el cual un individuo inicia deliberadamente una conducta no habitual, sin intervención de otros, para causarse daño, por ejemplo, la ingesta deliberada de una sustancia nociva se puede emplear con el deseo de tener resultados autodestructivos. Se llaman para-suicidios a los intentos que tiene un desarrollo benigno en el cual la intención no era letal, por ejemplo, cortarse la piel.
Por lo general existe el peligro de que quien está sufriendo una depresión severa pueda muy probablemente cometer suicidio, pero no en la etapa más severa de la depresión, cuando se cree que es más propenso, sino cuando parezca estar comenzando a recuperarse, esto es porque las personas pueden sentirse exhaustas o indecisas para llevar a cabo el acto suicida cuando se encuentran en la cima de una depresión severa pues se encuentran sin energía y sin interés en nada; solo cuando sus niveles de energía comienzan a elevarse es cuando reúnen fuerzas para lograr quitarse la vida.
La línea telefónica, Línea de la Vida, 800 911 2000 ha constituido un mecanismo para brindar apoyo emocional a las personas que lo requieren y recibir un tratamiento adecuado, específicamente para quienes padecen depresión.
Las personas que se sientan estresadas, tristes o con alguna alteración emocional, no deben esperar a que el problema avance, pueden recibir apoyo emocional u orientación en la Línea de la Vida al 800 911 2000 donde recibirán información sobre salud mental y otras líneas de atención.
Por su parte, otros organismos como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) llama a reflexionar sobre las personas que padecen depresión y son ignoradas por sus familiares y amigos.
La depresión cuando no es atendida puede avanzar hasta llegar a un grado severo, el cual corre riesgo de resultar en una ideación o hasta el intento de quitarse la vida por parte de la persona afectada, explicó el psicólogo José Ángel Tapia Bernardo de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) No. 14 del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional “Adolfo Ruiz Cortines” del IMSS en el Puerto de Veracruz.
Asimismo, el especialista recomendó que cuando se comiencen a presentar señales como: aislamiento social, falta de interés y ánimo, pérdida o exceso del apetito, aislamiento prolongado y negatividad a interactuar, es momento de entablar una conversación con el paciente y buscar una intervención médica especializada, a fin de poder tomar acciones en el menor tiempo posible.
De igual manera, el psicólogo aconsejó la comprensión familiar y social hacia el paciente y la situación que afronta, y pide que no se estigmatice ni se haga prejuicio acerca de una persona que ya registra un intento de suicido; además, es importante revisar la actitud que adoptó el paciente antes de llegar a dicho punto, para poder apoyarlo a retomar su vida.
“La Organización Mundial de la Salud calcula que dentro de 10 o 15 años, la depresión se convierta en uno de los padecimientos que más predominen en la sociedad, por ello es importante poner atención a los síntomas que presentan los pacientes para evitar que escale hasta el punto de un intento de suicidio”, expresó el especialista.
Por último, el psicólogo comentó que para prevenir estos casos, el IMSS realiza diferentes acciones para prevenir y atender las señales que pudieran hacerse presentes en la población derechohabiente, mediante talleres de integración, pláticas, grupos de ayuda, consulta médica por parte de especialistas que pueden atender estos padecimientos buscando prevenir complicaciones.
Es importante saber que el hablar directamente del suicidio no induce a que este suceda, por el contrario, hablarlo puede hacer que la persona que necesita ayuda sepa que tiene apoyo. De igual forma si se ha identificado un intento suicida es recomendable no dejar sola a la persona mientras recibe atención especializada.
También el IMSS cuenta con una línea de Orientación Médica Telefónica en el 800 2222 668 donde la opción 4 es para salud mental.

Por ALF