A ello apunta el crecimiento del futbol virtual y el premio para el campeón del Mundial avalado por la FIFA que inicia este miércoles en Londres es prueba de ello.
El año pasado, el danés Mohamed Al-Bacha fue campeón del FIWC (FIFA Interactive World Cup) y se llevó 20 mil dólares. Ahora el premio para el mejor de los 32 jugadores finalistas será de 200 mil y uno de los aspirantes es el mexicano Reinhard Krause.
Este año participaron más de siete millones de «gamers» en las rondas clasificatorias, según la propia FIFA. Esta industria ya cuenta con jugadores que representan a clubes reales de futbol, como sucede con el PSG, la Roma, el Manchester City o incluso el América.
La edición de este año será la número 13 (la primera fue en 2004) y como sucedió el año pasado, la final será transmitida por canales deportivos o en «streaming» por el sitio de FIFA, misma que en el juego por el título del 2016 provocó 40 millones de interacciones en redes sociales.
Estos jugadores ya son de una élite mundial y buscan no solo ser el mejor del FIFA 17, sino catapultarse a un firmamento que jamás imaginaron desde la sala de su casa jugando en una consola y gritándole al televisor.
