Ing. Eduardo Pérez Castañeda Eminente profesionista que heredó un gran legado a Poza Rica

Prof. Marcos Ramírez García

Por: ING. JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ BADILLO

Notable profesionista originario del estado de Zacatecas, tuvo la fortuna de estudiar su carrera profesional en la Unión Americana. Más tarde llegó al campo petrolero de Poza Rica, al poco tiempo que este se fundó. Fue empleado de clase sindical de la compañía El Águila. Por voluntad de sus compañeros fue Secretario General del Sindicato en 1938. Por decreto llegó a ser el primer superintendente en esta ciudad, del Primer Consejo Administrativo, organización que surgió en seguida de la Expropiación de la Industria petrolera de México, personaje de gran linaje, que sin duda es parte de la historia de Poza Rica.

No llegó a vivir en Poza Rica ni siquiera una década, tiempo en que este lugar fue Campo Petrolero. Eduardo Pérez Castañeda nació en Concepción Del Oro, el 29 de octubre de 1914, una comunidad del estado de Zacatecas, lugar que se dedica a la minería de oro, plata y hierro, depósitos explotados desde la colonia española. Eduardo estudió en Monterrey hasta la formación de la preparatoria; enseguida se fue a San Antonio, Texas, en los Estados Unidos, en donde estudió para ingeniero Industrial en el Instituto Wesleyan, logrando una gran formación profesional.

Al concluir sus estudios, a los veinte años de edad, fue contratado por la Compañía El Águila, en Tampico, en donde trabajó en actividades del proceso administrativo en el edificio sede de la compañía, hasta 1934. Fue movido al Campo Petrolero de Poza Rica, Veracruz, que recién se había fundado; Pérez Castañeda fue asignado a las mismas funciones que venía realizando anteriormente con la misma calidad de sindicalizado, adhiriéndose inmediatamente con gran convicción al Sindicato de Obreros y Empleados de la Compañía, aún Delegación Dos, de la Sección Uno de Ciudad Madero, Tamaulipas. ​

Por singular convicción, el ingeniero Pérez Castañeda se solidarizó a las acciones del sindicato desde su afiliación, su mesura, tolerancia y trato armonioso. Pronto lo distinguieron en las asambleas semanales; constantemente expresó propuestas y opinión en favor de la cohesión gremial y defensa del nacionalismo. Rebatía toda acción y mediadas de la Compañía El Águila, la mala fe en contra de los obreros y empleados de la Delegación Dos, de la Sección Uno de Ciudad Madero. En ese mismo año de 1934, la compañía petrolera había aplicado el más ambicioso plan de perforación, logró los Pozos: 6, 7, 8, 10, 13 y 19; todos fueron productores y esto los alentó a ampliar la infraestructura administrativa e industrial en Poza Rica.

En 1935, la Secretaría General de la Delegación Dos la ocupó David Cano García, año en que se consolidó el sindicato. En 1936, germinó por voluntad gremial el Sr. Guadalupe Madrigal Barragán en el máximo cargo del sindicato, hombre culto y de gran entrega a su investidura, pero los días complicados estaban por venir; estos fueron en el año de 1937. En el cambio del ejercicio administrativo sindical surgió al frente de la Delegación Dos, Cosme Pantin Rivera, quien logró independizar a Poza Rica de la Sección Uno, y, el 12 de febrero de 1937 logró convertirse en la Sección 30, del STPRM, que acogía en esa fecha 860 trabajadores.

Este logro fue gracias a la gestión realizada por el Ing. Eduardo Pérez Castañeda, que fue comisionado nacional por acuerdo de la asamblea para esta encomienda de gran trascendencia, junto a Rafael Suárez Ruiz y Vidal Rangel, hazaña forjada gracias al talento y responsabilidad de estos personajes, que atinadamente fueron elegidos.

Durante ese mismo año en el que el Secretario General, Cosme Pantin Rivera le dio al Ing. Castañeda actividad muy ponderada en la vida sindical, periodo de enormes sucesos de trascendencia precisa en la vida del gremio petrolero y desarrollo del país, al haber logrado Poza Rica la independencia corporativa de La Sección Uno, a quien también se ligaban los derechos y obligaciones laborales que había entre esta y la compañía El Águila, que se negaba a firmar un contrato particular con la Sección 30. Así mismo la creación de plazas de planta para personal con labores fijas, se negaba a la nivelación de salarios homólogos a los de Ciudad Madero el pago a las viudas, por muerte accidental de algún trabajador, entre muchos más.

Al final, la Sección 30, en acuerdo de asamblea, determinó irse a la huelga, ya que había realizado varios paros de labores y la compañía El Águila había desoído a los líderes sindicales. La empresa británica aprovechó la ocasión para cortar todas las prestaciones que tenían los obreros pozarricenses, citando que estas existían en el contrato con la Sección Uno y no con la Sección 30; dicha huelga inició el 21 de julio 1937. Los trabajadores pararon toda actividad, excepto el cierre de pozos, de tal forma que la producción no paró y los tanques de almacenamiento seguían recibiendo aceite. Huelga que dejó impávidos a los administradores del Águila.

Pronto los funcionarios de La Compañía El Águila, enviaron una solicitud a Lázaro Cárdenas, para que en su calidad de Presidente de la República interviniera, que finiquitara la huelga. En otra asamblea, se tomó el acuerdo para nombrar a Pérez Castañeda Delegado Especial de la Sección 30 del STPRM, para este asunto en las instancias que fueran necesarias, incluso, para representarlos en las pláticas con funcionarios de la Compañía El Águila. Él jugó un papel importante en esos sucesos de carácter determinante dentro de la Sección 30 del STPRM.

Los primeros días de agosto de 1937, los funcionarios de la Compañía El Águila, con doloso propósito pagaron en los periódicos de circulación nacional planas completas con desplegados, con la intención de desacreditar la huelga y señalando a los líderes de querer enriquecerse con el dinero de la casusa obrera. En contraparte, la dirigencia nacional publicó un desplegado, dando a conocer a la opinión pública las verdaderas causas del conflicto y la valiente actitud de los petroleros de Poza Rica. Fue firmado por el Srio. Gral. del STPRM, Eduardo Soto Innes; Eduardo Pérez Castañeda, como Delegado Especial de la Sección 30; Víctor F. Sánchez, en su calidad de Secretario del Interior del CEN y el Sr. Cosme Pantin Rivera, como Secretario General de la Sección 30.

En el mismo conflicto, en Asamblea general de la Sección 30, tomó el acuerdo de solicitar la intervención directa del presidente de la República Mexicana, Lázaro Cárdenas, que se hallaba en la ciudad de Mérida, Yucatán, hasta donde volaron desde la ciudad de México, formados en Comisión, Cosme Pantin Rivera, Rafael Gómez, secretario de conflictos; Eduardo Pérez Castañeda y Víctor F. Sánchez, en representación del CEN, comisionado especial para buscar una entrevista con el ciudadano presidente del país; la que tuvieron. Fueron invitados a viajar en el barco Durango, de Nuevo Progreso, Yucatán, al puerto de Veracruz, donde solicitaron al gobernante nacional que expropiara los bienes de la Compañía El Águila en Poza Rica, en apego a la Ley de Expropiación y se creara una cooperativa petrolera en este campo, para lo que adjuntaron su análisis económico.

Con la economía desgastada y el desabasto de gasolina en el país, la compañía El Águila, sede en la mayoría de las demandas, entre ella la planta para doscientos cincuenta trabajadores y otras demandas, la huelga se consumó el 15 de septiembre de 1937, en la cual, triunfó el sorprendente valor y convicción de los trabajadores, líderes y el Ing. Eduardo Pérez Castañeda, quien ponderó su imagen en el gremio laboral.

El día primero de enero de 1938, el Ing. Eduardo Pérez Castañeda se ungió como Secretario General de la Sección 30 en un momento muy recalcitrante en el medio petrolero del país. Dentro del Comité Sindical permanecieron trabajadores de gran talento: Raúl Lara Mendoza, Pedro Meseguer, Lorenzo Mendiola Vélez, Rafael Suárez Ruiz, Constantino Casanova De la Garza, Homero Sáenz Quiroga, Carlos Lorenzo Fernández, entre otros. El Ing. Pérez Castañeda fue nombrado Presidente Nacional de la Primera Gran Convención del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, donde jugó un brillante papel en favor del CEN.

El 18 de marzo de 1938 se dio la Expropiación de la Industria Petrolera de México y por decreto presidencial, el Ing. Eduardo Pérez Castañeda fue nombrado primer Superintendente Mexicano del Consejo Administrativo en Poza Rica, a la edad de 24 años de edad. Teniendo por un tiempo dos investiduras, declinando a la de Secretario General de la Sección 30, para dedicarse a la administración de la empresa del petróleo en México, fue reemplazado por Don Raúl Lara Mendoza, que tenía la cartera de Secretario del Interior.

A pocas semanas de su administración, Eduardo Pérez Castañeda fue removido a la ciudad de Tampico; fue suplido por el Tec. Rubén Zamora, quien venía de aquel puerto. Más tarde fue encumbrado a la ciudad de México, en el primer círculo de la nueva empresa Petróleos Mexicanos, cuyo lema fue “Al Servicio de la Patria”, en donde trabajó hasta el año de 1951. El tiempo y su entrega al trabajo lo separó de Poza Rica, en donde poco ya no se supo de él. Tampoco existe símbolo alguno, físico o imperceptible que lo tengan presente, ni en la empresa, ni en el sindicato. ¡Cosas del Agradecimiento!”.