Álamo, Ver.- Por descuidos, negligencias o falta de cultura de prevención, en lo que va del nuevo año tres viviendas en distintos puntos del municipio han resultado destruidas por repentinos incendios, lo que ha perjudicado a tres humildes familias que ahora requieren del apoyo oficial y de la solidaridad de la población para mitigar sus daños.
Frente a esta ola de siniestros a casas habitación, voces ciudadanas recomiendan difundir por todos los medios posibles esa cultura de prevención, principalmente ahora que la ausencia de lluvias cierne sobre el territorio Álamense y la región la amenaza de una prolongada sequía que está dejando sin agua a los pozos de colonias y comunidades.
Con anterioridad, ya la Unidad Municipal de Protección Civil había advertido sobre el riesgo de incendios forestales y de pastizales que pesa sobre esta vasta zona del estado, pero la próxima temporada de calor podría además sobrecalentar instalaciones eléctricas de los domicilios y propiciar siniestros como los ocurridos en el arranque de 2020.
Por esta razón, dicen, PC y Bomberos debería iniciar una intensa campaña de difusión sobre la cultura de prevención y emitir todas las recomendaciones posibles, entre ellas el no uso de pirotecnia, pues al menos en uno de los lamentables sucesos documentados la quema de cohetes pudo ser causa de la devastación de una vivienda.
Como se recuerda, entre el 4 y 9 de enero de este año tres incendios arrasaron con igual número de casas, las cuales no fue posible salvar pese a la rápida respuesta del cuerpo de elementos tragahumo.
El primer caso se registró en la localidad Tumbadero, luego, al día siguiente, en la colonia Loma Bonita, y finalmente, el día 9 de enero por la noche, en una vivienda de la comunidad de Agua Nacida.
Hasta el momento ninguno de esas situaciones ha sido esclarecida, aunque la presunción más común ha sido que el origen pudo ser alguna falla eléctrica en los domicilios; en el último caso, incluso, se especuló que la detonación de cohetes pudo ocasionar la conflagración.
