POZA RICA, VER.- A un mes de que el elevador de la Unidad Médica Familiar (UMF) 73 del IMSS dejara de funcionar, la problemática sigue sin resolverse, generando molestias entre los derechohabientes y el personal.
La situación ha sido calificada como un reflejo del desinterés de la dirección, encabezada por Claudia Andrea Fernández Acosta, quien, según denuncias, no atiende a trabajadores ni a pacientes.
Asistentes médicas han señalado que no se ha dado seguimiento a la reparación del elevador y que la falta de respuestas ha generado dificultades para personas con movilidad reducida y adultos mayores, quienes enfrentan obstáculos para acceder a sus consultas.
La ciudadanía ha manifestado su inconformidad, calificando esta situación como una muestra de falta de tacto y de un servicio alejado de la calidad que debería ofrecer el IMSS. Una paciente y su hija, quienes acudieron recientemente a la clínica, denunciaron que la dirección no atiende a nadie, lo que también ocurre en el área de Gobierno de la institución, donde nunca es posible contactar a la titular.
El malestar continúa creciendo entre los usuarios del servicio, quienes exigen una pronta solución a esta problemática y un cambio en la actitud de la directora, pues consideran que su falta de atención agrava las deficiencias de la clínica.
