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Mientras a pacientes que han sido internados en el hospital regional se les niegan alimentos con el argumento de que no hay recursos para comprar lo más indispensable, el director de dicho nosocomio, Salatiel Cruz Vidal, hace negocio con la venta de material quirúrgico y de curación a asociaciones civiles con fines políticos.

Con el pretexto de que hay una crisis derivada de la falta de recursos en la Secretaría de Salud estatal, los pacientes son martirizados al negarles implementos básicos como gasas, vendas y pastillas para el dolor y sus familiares son obligados a adquirir desde jeringas hasta medicamentos a altos precios en farmacias particulares, mientras asociaciones civiles reciben medicamentos y material de curación en grandes cantidades en procesos bastante desaseados.

Para Cruz Vidal, sin embargo, esta situación ha resultado en un redituable negocio, al vender o “donar” jeringas, suturas, gasas, cánulas, catéteres, bisturíes, y hasta pijamas para cirujanos a asociaciones civiles que lucran políticamente con estos productos que, supuestamente, el Sector Salud reserva para sus hospitales en el estado.

En poder de este diario obran documentos que detallan la venta de estos productos, que van de las 40 hasta las mil 500 piezas, en las que indistintamente el precio es de un peso por unidad, lo que da una idea de la magnitud del saqueo de material quirúrgico y de curación en el nosocomio, el cual se ha destacado porque mujeres llegan a parir en el patio frontal del área de maternidad por falta de médicos.

Uno de estos documentos fue firmado por el propio Salatiel Cruz Vidal, director del hospital; Eduardo Bazán Tapia, administrador; Alfredo Carrera Ortiz, encargado del almacén, además de la persona que recibe todos esos productos, Zayma Zamora García, de filiación priista y presidenta de “Vivir Para Servir sin Condición A.C.”, quien solo estampa su rúbrica ilegible.

La entrega de las 8 mil 976 piezas, realizada el 11 de octubre de este año, detalla el pago global de 8 mil 976 pesos, es decir, que cada pieza de ese material tuvo el poco creíble costo de un peso, cuando su costo comercial es mucho mayor, lo que revela el tamaño del desvío de recursos, toda vez que a los familiares de los pacientes se les obliga a adquirir muchos de ellos, pero el director los remata a asociaciones civiles priistas.

En contraste, hay pacientes a quienes no les dan de comer y otros a los que no les cambian las sábanas.

Por Ángel Scagno CAstillo
Foto Luis San Juán Trujillo

Por ALF