Altamira, Tamaulipas.— El caso de la joven pozarricense Danna Yanina “N”, de 18 años, registró un nuevo episodio luego de que fuera trasladada desde el Centro de Ejecución de Sanciones (CEDES) de Altamira al Hospital Psiquiátrico de Tampico, donde recibió valoración especializada.
El traslado ocurrió el viernes 18 de septiembre y fue confirmado por medios de comunicación de Tamaulipas y por familiares de la joven. De acuerdo con la información disponible, la intervención médica estaría relacionada con un deterioro en su estado emocional durante el periodo que lleva privada de la libertad.
Su padre, Ofir Cruz Méndez, declaró que la familia había solicitado una valoración más detallada debido al incremento de episodios de ansiedad y depresión, y señaló que los especialistas evaluarían incluso un ajuste al tratamiento que recibe.
El traslado representa una nueva circunstancia dentro del proceso judicial que enfrenta la joven por su probable participación en el feminicidio de la adolescente Dafne Zapata Quintos, quien murió el 16 de julio de 2026 durante un campamento en la Academia Militarizada Doenitz, en Ciudad Madero.
Danna Yanina fue detenida el 23 de julio y posteriormente se le impuso prisión preventiva en el CEDES de Altamira. El 28 de julio, una jueza de Control determinó vincularla a proceso por su probable participación en los hechos. Esta determinación constituye una etapa del proceso penal y no equivale a una sentencia condenatoria.
Familia mantiene preocupación por su estado
Desde el inicio del proceso, familiares y defensa han expresado públicamente preocupación por la situación de la joven. En agosto, incluso se reportó que había presentado episodios de ansiedad dentro del centro penitenciario y que otras internas la habían auxiliado durante algunas crisis, de acuerdo con declaraciones de su madre.
Ahora, con la valoración realizada en Tampico, la atención se centra también en su condición médica mientras continúa el procedimiento judicial.
Hasta el momento no se ha difundido un diagnóstico médico oficial, un pronóstico ni información detallada sobre el tratamiento, por lo que los señalamientos sobre su estado emocional deben atribuirse a sus familiares y representantes legales.
El caso continúa bajo investigación y proceso judicial, mientras que la joven permanece sujeta a prisión preventiva y conserva legalmente su presunción de inocencia mientras no exista una sentencia definitiva.
Para la familia de Danna, el traslado representa la oportunidad de que especialistas evalúen su condición y determinen la atención que requiere, en medio de un proceso que ha mantenido la atención pública tanto en Tamaulipas como en Poza Rica, ciudad de donde es originaria.
