La Opinión evidenció en 2021 como empresa facturera le entregaba a la SEV comprobantes fiscales de productos desde hojas bond hasta de combustible.

Xalapa, Ver. — Tras confirmarse la muerte del diputado local y exsecretario de Educación de Veracruz, Zenyazen Escobar García, han vuelto a la luz las investigaciones periodísticas que durante su gestión al frente de la SEV revelaron insólitas compras públicas, como la facturación de gasolina Magna y herramientas a través de empresas dedicadas supuestamente a la venta de papelería, una de ellas en una colonia popular en Veracruz.

Gasolina Magna en facturas de papelería: el hallazgo de 2021

El manejo atípico de las adquisiciones en la dependencia educativa fue expuesto en noviembre de 2021 por el periodista Paulo Ruiz Vargas, en el periódico La Opinión. Su reporte sacó a la luz cómo la SEV asignó de manera directa cerca de 60 contratos —por un monto superior a 1.07 millones de pesos— a la compañía “Soluciones y Milagros S.A.S.”, una Sociedad por Acciones Simplificada creada por internet sin necesidad de notario público.
La investigación de Ruiz Vargas detalló órdenes de pago específicas (como la número 2020000019) donde la secretaría pagó decenas de miles de pesos en una sola factura por un catálogo dispar de insumos: junto con papel bond, cartulina y láminas de poliéster, la SEV facturó gasolina Magna, estopa, brochas y placas térmicas.
El trabajo periodístico dejó al descubierto que dicho proveedor carecía de historial diversificado en el sector público y que el Órgano Superior de Fiscalización del Estado (ORFIS) ya observaba desde la cuenta pública 2020 serias fallas en el control de compras y servicios bajo la titularidad de Escobar.

De la reventa de combustible a los montos de 100 millones

Años después, el alcance de estas irregularidades en el padrón de proveedores continuó bajo la lupa del periodismo de opinión. En febrero de 2025, el columnista Edgar Hernández (Premio Nacional de Periodismo) retomó en Línea Caliente el expediente de «Soluciones y Milagros» y el esquema de contrataciones de la administración educativa.
En su análisis, Hernández refirió cómo la firma que inició facturando desde insumos de papelería hasta combustible terminó acumulando millones de pesos en contratos, registrando como domicilio fiscal el local de una miscelánea en un barrio de Xalapa. El periodista documentó que los señalamientos de adjudicación directa terminaron superando los 100 millones de pesos y derivaron en acusaciones recíprocas entre exmandos de la secretaría sobre la entrega de cientos de contratos para la compra de persianas, papelería e incluso equipo médico.
Hernández expuso además la postura final del ORFIS, encabezado por Delia González Cobos, organismo que terminó desestimando la figura de «empresas fantasma» al sostener que los proveedores contaban con domicilio y prestación efectiva de servicios.

Con el fallecimiento de Zenyazen Escobar, queda como antecedente en la hemerografía local la documentación periodística sobre cómo la Secretaría de Educación de Veracruz operó compras públicas que incluyeron la adquisición de combustible a través de proveedores de insumos escolares y de oficina.

Por Redactor1