Proyecto de Lilia Arrieta y Cuitláhuac García
Álamo Temapache, Ver.- A casi dos años de haber sido entregado a la Fiscalía General del Estado, el Servicio Médico Forense (SEMEFO) de Álamo Temapache continúa convertido en un elefante blanco. El inmueble construido con recursos públicos permanece sin funcionar, en medio del monte, sin vigilancia y prácticamente en el abandono.
El edificio, destinado a brindar servicios médico-forenses a la población de Álamo y municipios de la región, se encuentra en un predio solitario, entre naranjales, hacia atrás de las instalaciones de la Guardia Nacional. Durante las noches permanece a oscuras y, ante la falta de vigilancia, el inmueble ya ha sido objeto de robos.
Al menos dos puertas con sus marcos de aluminio del interior y varias láminas de un espacio techado han sido sustraídas del lugar, evidenciando la falta de seguridad que enfrenta una obra que fue concebida para atender una necesidad sensible de la población.
El proyecto, iniciado en 2023, fue formalmente entregado a la Fiscalía General del Estado (FGE) en noviembre de 2024, después de que el Ayuntamiento de Álamo Temapache, entonces encabezado por Blanca Lilia Arrieta, donara el predio y el edificio para su habilitación como SEMEFO. La donación fue recibida por Verónica Hernández Giadáns, quien era titular de la FGE, durante la administración del exgobernador Cuitláhuac García Jiménez.
En enero de 2026, la fiscal general Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre acudió al municipio y supervisó el inmueble. En esa visita se planteó incluso la posibilidad de incorporar un Laboratorio de Antropología Forense, con la intención de ampliar las capacidades de identificación humana.
No obstante, meses después, el proyecto continúa sin convertirse en un servicio operativo. Tampoco existe una fecha clara para el inicio de actividades ni se ha transparentado cuánto recurso adicional será necesario para equipar, acondicionar y poner en funcionamiento las instalaciones.
El proyecto fue planteado inicialmente para operar como SEMEFO y posteriormente evolucionar hacia una Unidad Integral de Servicios Médico Forenses. Más recientemente se habló de incorporar un Laboratorio de Antropología Forense, pero ninguna de estas propuestas se ha traducido hasta ahora en un servicio que pueda ser utilizado por la población.
