El ejido Pueblo Nuevo, absorbido por la ciudad

El cronista José Gabriel Gómez Corrales explica cómo esta comunidad, creada en 1935 para actividades agrícolas y proyectada como posible zona de reubicación, terminó integrada a la mancha urbana de Álamo.

Hipólito Moreno Tapia

Álamo, Ver.- Pueblo Nuevo fue creado hace 91 años como un proyecto de reubicación de la cabecera municipal de Álamo Temapache, tras la inundación de 1930, pero con el paso de las décadas sus terrenos agrícolas fueron absorbidos por el crecimiento de la ciudad y hoy forman parte de la mancha urbana.

El cronista de Álamo, José Gabriel Gómez Corrales, señaló que el origen del ejido se encuentra en el expediente agrario 1768 y en la Resolución Presidencial del 20 de agosto de 1935, mediante la cual fueron otorgadas 902 hectáreas de la exhacienda de Álamo o Cicuaque.

El asentamiento fue denominado originalmente “Nuevo Pueblo Álamo” en la solicitud agraria de 1931. Su creación estuvo relacionada con la necesidad de contar con un espacio para reubicar la cabecera municipal y proteger a la población de futuras inundaciones.

Sin embargo, el decreto presidencial destinó las 902 hectáreas a actividades agrícolas y no estableció una zona urbana o fundo legal. Los terrenos fueron utilizados inicialmente para el cultivo de plátano Roatán y, a partir de 1948, para las primeras plantaciones comerciales de naranja de la región.

La posesión de las tierras fue formalizada en 1935 por Prócoro Arenas, Demetrio Hernández y Miguel Sahagún, en representación de 250 habitantes de origen huasteco, otomí y yaqui.

Con el crecimiento de Álamo, el territorio comenzó a cambiar. Las inundaciones de 1999 y las registradas en 2025 reforzaron la importancia de las zonas ubicadas en Pueblo Nuevo como espacios para la expansión y asentamiento de la población.

Gómez Corrales explicó que actualmente el Instituto Nacional de Estadística y Geografía reconoce la transformación territorial de Pueblo Nuevo, cuyos polígonos ejidales fueron absorbidos por el crecimiento urbano y forman parte de la mancha urbana consolidada de Álamo.

De esta manera, un territorio que hace casi un siglo fue concebido principalmente para la producción agrícola y como posible alternativa para reubicar a la población terminó convertido en una zona integrada a la ciudad.

Para el cronista, la historia de Pueblo Nuevo refleja la transformación de Álamo frente a las inundaciones y el crecimiento urbano, así como la manera en que el territorio fue modificándose hasta convertirse en parte fundamental de la ciudad actual.

Por Redactor1