A 12 meses de la tragedia, negocios de diferentes giros continúan sin brindar atención al público.
ÁLAMO, VER.- A casi un año de la inundación que afectó a distintos sectores de Álamo, algunos establecimientos comerciales que resultaron afectados todavía permanecen sin reabrir sus puertas al público.
La situación ha comenzado a generar comentarios entre habitantes del municipio, principalmente a través de redes sociales, donde se cuestiona cuánto tiempo más tendrán que esperar para que algunos negocios vuelvan a operar con normalidad.
Uno de los establecimientos señalados es Bodega Aurrera, cuya sucursal continúa sin brindar atención al público desde las afectaciones provocadas por la inundación.
La ausencia de este tipo de establecimientos representa una situación que también impacta a consumidores y trabajadores, ya que se trata de comercios con una importante afluencia de clientes y que forman parte de la actividad económica de la ciudad.
Hasta el momento, no se cuenta con información oficial sobre una fecha concreta para la reapertura de la tienda, por lo que habitantes permanecen atentos a cualquier anuncio relacionado con la rehabilitación y regreso de sus operaciones.
Mientras tanto, a casi un año de aquel fenómeno, la permanencia de comercios cerrados se mantiene como uno de los pendientes visibles que dejó la inundación en el municipio de Álamo.

