Se esperan precipitaciones fuertes con puntuales muy fuertes de 50 a 75 mm de acumulados

Poza Rica, Ver.- La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), mantiene el llamado a la población para implementar precauciones ante las condiciones meteorológicas pronosticadas para los días jueves 27 y viernes 28 de agosto de 2026. De acuerdo con información del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la interacción de diversos sistemas meteorológicos generará precipitaciones importantes y por ende un incremento significativo en los riesgos de inundaciones repentinas y deslizamientos de laderas.

Para este jueves 27 de agosto, se esperan lluvias fuertes con puntuales muy fuertes de 50 a 75 milímetros (mm) en regiones de Sinaloa, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Tabasco, Campeche y Yucatán. Asimismo, se prevén chubascos con lluvias puntuales fuertes de 25 a 50 mm en Sonora, Nayarit, Puebla, Chiapas y Quintana Roo; intervalos de chubascos de 5 a 25 mm en Baja California Sur, Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Guanajuato, Estado de México, Ciudad de México, Morelos y Tlaxcala; y lluvias aisladas de 0.1 a 5 mm en Baja California, San Luis Potosí, Zacatecas, Aguascalientes, Querétaro e Hidalgo.

El pronóstico para el viernes 28 de agosto indica la continuidad de lluvias fuertes con puntuales muy fuertes de 50 a 75 mm en Sonora, Sinaloa, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Puebla, Oaxaca y Veracruz. Se registrarán chubascos con lluvias puntuales fuertes de 25 a 50 mm en Baja California Sur, Durango, Nayarit, Estado de México, Chiapas y Tabasco; e intervalos de chubascos de 5 a 25 mm en Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Ciudad de México, Morelos, Tlaxcala, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Finalmente, se estiman lluvias aisladas de 0.1 a 5 mm en Baja California, Zacatecas y Aguascalientes.

La persistencia de las lluvias y las precipitaciones abundantes en zonas altas saturan rápidamente los suelos, lo que ocasiona que el agua acumulada en las montañas y serranías baje con gran velocidad hacia las partes bajas, provocando crecidas de ríos, arroyos e inundaciones súbitas que pueden sorprender a las comunidades. Asimismo, en las zonas urbanas, las constantes precipitaciones pueden saturar los sistemas de desagüe y drenaje, lo que genera encharcamientos severos e inundaciones repentinas en calles y avenidas.

Por ello, es fundamental mantenerse informado mediante canales oficiales y vigilar permanentemente el entorno para detectar a tiempo cualquier señal de peligro, como cambios en el nivel de los cauces de agua, aparición de grietas en los cerros o acumulación repentina de agua en las calles, lo que permite actuar con oportunidad y proteger la vida.

Se sugiere evitar cruzar ríos, arroyos, vados o zonas inundadas a pie o en vehículo, ya que la fuerza del agua puede arrastrar incluso automóviles; alejarse de laderas, taludes y zonas montañosas ante el riesgo inminente de deslaves o caída de rocas; asegurar techos de lámina, puertas y ventanas, y mantenerse alejado de árboles, espectaculares y cables de energía eléctrica que puedan venirse abajo por efecto de los vientos fuertes.

En caso de que la vivienda presente vulnerabilidad ante inundaciones, ubicar con anticipación las rutas de evacuación y los refugios temporales más cercanos. Seguir en todo momento las indicaciones emitidas por las autoridades locales de protección civil y mantenerse atento a los avisos oficiales a través de fuentes institucionales y verificables.

Por Redactor1