El hecho sucedió en Trabzon, Turquía. Un hombre llamado Ibrahim Sedef lleva ya tiempo intentando que los osos no le destrocen las colmenas intentando conseguir su preciosa miel.
Y lo intentó de todo para protegerlas: puso jaulas de metal a su alrededor, dejó comida cerca como pan o fruta para intentar que los osos no se metan en las colmenas. Sin embargo, los osos dañaron las jaulas, desesperados por alcanzar la deliciosa miel.
Por eso, el hombre encontró una forma muy curiosa de aprovechar la obsesión de los osos por la miel: instaló cámaras que rastrearan a los osos que entraban en su granja y colocó en una mesa 4 tipos de miel para que los osos testearan.
Y no quedó decepcionado con el resultado: los osos prefirieron la miel de Anzer, la cual es una famosa miel de Turquía, y 1 kilo cuesta más de $300.


