Güicho anota su último gol; porras y llanto en el funeral

Güicho anota su último gol; porras y llanto en el funeral

Con emotivo homenaje despiden al capitán de los Rojos de Pueblo Nuevo, abatido de manera cobarde la tarde del martes en su domicilio.

Hipólito Moreno Tapia

Álamo, Ver.- Entre dolor, consternación y muestras profundas de cariño, la comunidad futbolera despidió en el ejido Pueblo Nuevo a Luis Adrián Estrada Morales, conocido como Güicho, joven futbolista y estudiante de Ingeniería Industrial del Instituto Tecnológico de Cerro Azul, quien perdió la vida en un ataque ocurrido el pasado martes en su hogar, en la colonia Unidad y Trabajo.

Güicho anota su último gol; porras y llanto en el funeral

 

Tras la misa de exequias, familiares, amigos y compañeros se trasladaron la tarde de este martes al campo de fútbol Sandino Estrada, escenario donde el joven destacó en innumerables encuentros con los Rojos de Pueblo Nuevo de la Categoría Especial. Ahí, entre llanto, abrazos, porras y aplausos, se realizó un homenaje que mezcló tristeza, admiración y un profundo sentido de despedida.

El director técnico hizo el pase de lista y, al pronunciar el nombre de Luis Adrián, el equipo respondió con un firme “Presente” y “¡Arriba, Güicho!”, recordando la energía con la que el capitán animaba a la afición. Después, los jugadores formaron dos filas frente a la portería donde reposaba el féretro. Cada uno tocó el balón y el último lo impulsó hacia el ataúd; la pelota rebotó suavemente y entró al arco. Muchos respondieron con un “¡Gol!”, mientras otros rompieron en llanto ante la imagen de aquella última anotación simbólica.

Güicho anota su último gol; porras y llanto en el funeral

A un lado del féretro colocaron un trofeo y el uniforme de los Rojos, símbolos del esfuerzo, la disciplina y el carácter que lo llevaron a destacar no solo en su equipo, sino también en otros representativos de la región. Se recordaron sus actuaciones en duelos intensos frente a equipos de La Unión, Agua Nacida, Chapopote Núñez y Kilómetro 33, así como la pasión con la que defendía el número 69, camiseta que llevó hasta su último encuentro.

El cortejo continuó hacia la casa de su abuela y, posteriormente, al panteón del ejido, donde recibió sepultura entre oraciones, flores y un ambiente de incredulidad ante su partida. En el silencio del cementerio, interrumpido únicamente por los corridos que le gustaban, amigos y familiares reafirmaron que Güicho dejó una huella profunda dentro y fuera de la cancha.

Güicho anota su último gol; porras y llanto en el funeral

Su último gol, celebrado por quienes lo vieron crecer, quedará como un símbolo de su presencia eterna en la comunidad que hoy lo llora y lo honra. Descanse en paz.