YATROGENIA
Dr. Ignacio Espinosa. Médico Internista. Tel. 782 888 0056.
Fibrilación se refiere a una serie de contracciones desordenadas (arritmia) de las fibras del músculo cardiaco. Es la arritmia cardiaca sostenida más común y significativa. Tiene diferentes causas. Unos nueve de cada cien personas mayores de 80 años la padecen sin mucho peligro, propia de la edad.
_Médico, traemos a nuestro padre para que nos confirme el problema que tiene. Nos dijeron en el hospital que tiene arritmia y que debe tomar tratamiento toda la vida, que si no lo toma le puede dar una trombosis en el cerebro y pues estamos preocupados. Queremos saber si lo que le dijeron está bien y si ese es el tratamiento adecuado.
Era la voz de un hijo de don Roganciano Añales, vivaracho octogenario quien llegó por su propio pie subiendo sin dificultad los 15 escalones para llegar al consultorio del Dr. Kiskesabe.
Le voy a platicar su problema. Es que casi no oye, pero compone _continuó su hijo: En realidad ha sido sano.
¡Ni duda hay! _Interrumpió Kiskesabe. Solo llegan a 80 años las personas sanas. Es raro que un enfermo llegue a esa edad.
_ La verdad es que sí. La mayoría de sus contemporáneos ya se esfacelaron, afirmó su hijo Juvencino. El caso es que a mi papá lo llevamos al hospital para una revisada. Él no se quejaba de nada. Anda para arriba y para abajo, barre las banquetas, arregla el jardín, siembra plantas y hasta se pelea con mi mamá cuando le tumba sus plantas. ¡Ah, y también se va a bailar danzón, allá con sus compañeros de club de jubilados, ese tan mentado “club de los pájaros caídos”!, ¿ha oído hablar de ese club?
Sí, sí he oído _dijo el internista. Dicen que ese club es de puro privilegiado, solo llegan los que de jóvenes no se murieron.
_ O sea que usted ya merito llega, doctor_ espetó con sorna Juvencino.
_ Ah… ¿Conque cotorreándome?
_ ¡Es guasa, mi médico! Bueno, pues resulta que en los estudios que le hicieron salió bien de todo, de la sangre, de la orina, su próstata bien, de sus pulmones, ni colesterol ni triglicéridos, de su digestión, hace bien del uno, del dos. Del tres… ahí si no me meto. Solo él sabrá. A lo mejor ya no. Solo le encontraron esa arritmia en el electrocardiograma. Le dieron aspirina y digoxina y que con eso era suficiente. Pero le quitaron la sal y que no haga tanto ejercicio que porque le puede fallar el corazón en cualquier momento. Nosotros estamos conscientes y él también ya nos ha dicho que en cualquier rato no amanece. Así es la vida. Él ya llegó, nosotros quién sabe.
_ ¡¿Nosotros?! Preguntó el internista con ironía. Me huele a manada. Yo ya llegué… tú todavía no.
_ ¡Ah, pos sí!
Resultó que don Roganciano Añales tenía esa arritmia, propia de su edad, probablemente en relación a arteriosclerosis senil localizada en la región del marcapaso cardiaco situado en la aurícula izquierda del corazón. La falta de circulación de sangre puede alterar la conducción eléctrica y manifestarse en esa forma. Esta arritmia, el Dr. Kiskesabe la ha visto en muchos de sus pacientes del «club de los caídos», ese club está en todas partes. La mayoría de las veces no limita la capacidad funcional (eficiencia) del corazón para satisfacer las necesidades físicas a esa edad: desempolvar banquetas, golf, danzonear a velocidad de “motoconformadora”, cortar flores o ventosear las bancas de algún parque y… nada de lo demás.
En esos casos deben vigilarse las posibles complicaciones de la fibrilación auricular: insuficiencia cardiaca con falta de aire (disnea) con el esfuerzo, hinchazón de los pies, embolia cerebral muy rara. Además tratar de prevenir esas complicaciones. Tenía el tratamiento correcto: digoxina para prevenir el avance de la arritmia y la aspirina para prevenir la embolia o trombosis cerebral e incluso infarto del corazón, hasta donde la edad del paciente lo permita. Seguramente don Roganciano tiene esa arritmia desde hace varios años, así es la evolución de esta arritmia, puede pasar mucho tiempo sin tratamiento y sin complicaciones.
Enfermedades de válvulas cardiacas, hipertiroidismo, enfermedades crónicas pulmonares, infarto agudo del corazón pueden causar fibrilación auricular. En personas jóvenes sin daño cardiaco, el estrés emocional (ansiedad) y la resaca de una francachela también pueden desencadenar arritmia.
Recuerdo un paciente de unos 55 años quien por un FC (fuertes cuernos) del coraje se convirtió en toro de lidia y se le subió la presión arterial a 240/140 con arritmia cardiaca por fibrilación auricular, pero sin falla aguda del corazón, pues el estrés de la cornamenta le liberó cantidades industriales de adrenalina y cortisol. El problema se resolvió con una amplia explicación de la causa y de asegurarle que los cuernos no causan daño mortal. Sin necesidad de medicamento alguno después de medir la presión arterial 10 veces, salió con la presión normal de 130/90.
