Tragedia por presunta negligencia de la CMAS en la capital.

XALAPA, VER.- La noche del jueves cuando un cerro colapsó debido a la fuerza del agua proveniente de una fuga en un tubo roto, que la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento (CMAS) había desatendido, echó abajo los planes de una familia de xalapeños compuesta por Jesús Nahin Rivera y Jazmín Argüelles para celebrar el primer año de vida de su hija Melissa, prevista para febrero del próximo año.

La tragedia ocurrió en la calle 2 Poniente de la colonia 9 de Abril, una pendiente pavimentada con banquetas y alumbrado público, flanqueada por una hilera de casas habitadas desde hace aproximadamente 25 años, donde tres personas perdieron la vida al quedar sepultadas.

Atrás de las viviendas hay un cerro, y en la parte alta pasa un tubo de CMAS, ahí se originó la fuga en la calle sur 4 desde la última semana de agosto, pero el miércoles 4 de septiembre creció el volumen de agua que se despilfarraba. Los vecinos hicieron reportes de la fuga ante la CMAS el miércoles 4 de septiembre, y el jueves, pero no fue el personal del organismo operador a repararla.

Preocupados por el desperdicio de agua, los vecinos hicieron videograbaciones de la cascada de agua que se formó en unas escalinatas que suben a la parte alta del cerro en donde hay más viviendas. Para las 19:00 horas de la noche del jueves volvieron a llamar a la Cmas porque el agua que bajaba por las escalinatas, impedía a las familias acceder a las viviendas en la parte alta, pero en las oficinas de la CMAS ningún personal respondió.

De acuerdo con testimonios de vecinos, alrededor de las 22:00 horas de la noche del jueves 05 de septiembre escucharon un estruendo, se hizo un silencio, y luego otro ruido fuerte como si hubiera caído un trueno, y después un mar de lodo sobre la vivienda y la calle 2 Poniente. El vecino Julio Sánchez de oficio albañil recordó que había terminado de cenar y se disponía a tomar un baño, cuando escuchó el ruido y prefirió salir asomarse a la calle a ver qué pasaba.

“Fue como si hubieran chocado dos carros, fuerte, fuerte. Yo salí a ver, dije: ¿Quién habrá chocado? Estaba asomándome aquí en la puerta de mi casa, no vi nada y en eso oigo otro ruido como trueno fuerte, me espanté y me asomo a media calle y vi cuando la tierra brincó, la tierra brincó sobre la casa de Don Beto, me espanté y le grité a mi familia que se salieran”. Julio Sánchez se mostró preocupado; hace 18 años compró el terreno y ha ido construyendo, por ahora no tiene trabajo, y teme que el cerro se siga derrumbado y ahora caiga sobre su vivienda. El trabajador de la construcción alzó la mano y señaló atrás de su vivienda “ahí mero donde ve el bejuco (árbol) ahí a un lado esta el hoyanco que hizo la fuga de agua, todos los que ve usted aquí corremos riesgo, porque no sabemos que tanto escarbó el agua al cerro; ora vea usted el cielo al rato va a llover. A ver cómo nos va”. Otro vecino testigo de los hechos informó que subía unas escalinatas, cuando vio el cerro deslizarse. Acto seguido corrió hacia la ventana de la casa de Don Beto, y de ahí ayudó a salir a tres personas.

El alud de tierra sepultó a Jesús Nahin Rivera con 21 años, trabajaba en una fonda cerca del mercado Jauregui; y a Jazmín Argüelles con 20 años, apenas había terminado de estudiar contaduría, y a su bebé Melissa con 6 meses de edad. La vivienda de tres pisos sepultada por el lodo pertenece a Edilberto Argüelles, empleado de la empresa periodística Diario de Xalapa, y padre de Jazmín.

Los locatarios del mercado Jauregui informaron que el velatorio de los tres cuerpos sin vida se realizarán esta noche del viernes en la Calle Abedul número 2 en la colonia Unepri, dónde vive la familia de Jesús Nahin Rivera.El sábado 07 de septiembre continuará el velatorio en la calle poniente 2, colonia 9 de abril, en dónde ocurrió la tragedia.

De paso los locatarios aclararon al público en general que “Es importante aclarar que por el momento no se cuenta con algún número de cuenta bancario proporcionado por la familia, por lo cual, los apoyos económicos se deberán entregar directamente a la familia. Cabe mencionar que la familia que perdió casa y pertenecías, es la familia Argüelles, padres de Jazmin”.

Alrededor de 40 hombres de la Guarda Nacional y del Ejército Nacional retiran con palas el lodo de la calle 2 Poniente, y una maquina Caterpillar trabaja a marchas forzadas para subir la tierra a camiones de volteo que se llevarán la tierra a otra parte de la ciudad.

Salvador Argüelles – hermano de Heriberto- estaba en el lugar de los hechos, tenía los ojos enrojecidos por el desvelo y de enojo “la verdad esta tragedia se pudo haber evitado, porque la fuga de agua se reportó, aquí todos los vecinos dicen lo mismo que todos reportaron la fuga de agua, nadie vino a arreglarla. ¿Qué pasó? Que toda el agua la chupó el cerro y se cayó encima a la casa de mi hermano”.

Salvador en tono de molestó reclamó al ayuntamiento de Xalapa que preside Ricardo Ahued Bardahuil y a la directora de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento Ana Iris Ruiz Gómez “¿Por qué no vinieron a arreglar la fuga, la reportaron dos días antes de que esto pasara? ¿Por qué cuando no pagamos el recibo ahí vienen rapidito a cortarnos el agua, a quitarnos el medidor para que no nos llegué el agua? ¿Por qué no hicieron caso? Son gente que no saben trabajar”.

Los vecinos se sumaron a la voz de Salvador para decir a las autoridades del ayuntamiento local y a la CMAS que en esa colonia no ha llovido en el último mes, y si el cerro se desgajó fue a causa de la fuga de agua
Trinidad y Teresa repartieron café, refrescos, agua, pan de dulce y sándwich a los hombres que ayudaban en las labores de retirar el lodo, también a la prensa, y al que necesitara agua y alimentos.

El alcalde indicó que la colonia 9 de abril fue fundada en una zona inestable en donde hay cerros y sumado a la fuga de agua, generó el derrumbe del cerro.

«Dado que aquí están las consecuencias de un cerro inestable, imagínese ustedes si hay una fuga de tres pulgadas», manifestó.

El alcalde Xalapa dijo que la atención de su gobierno para las familias que ahí habitan es de “alta prioridad”, y son considerados ahora una zona de “alto riesgo” con el objetivo de evitar otra tragedia.