Xalapa, Ver.- Tres días después de que Isaías Jácome Hernández desapareció el 2 de septiembre del 2016, su cuerpo fue hallado ejecutado en una carretera en la localidad de Tejería.
Su familia reportó el hallazgo y le dio sepultura. Sin embargo, apenas el domingo pasado, el fiscal general, Jorge Winckler Ortiz, informó que su cuerpo era uno de los hallados entre los 47 restos en fosas clandestinas ubicadas en la comunidad El Arbolillo, en el municipio de Alvarado.
Ante el error, la familia se contactó con el Colectivo Solecito, y pidió respeto a la Fiscalía General del Estado, pues hace siete meses enterró a Isaías.
A este reclamo se suma el de la familia Sánchez Díaz de Querétaro, quienes el 3 septiembre del 2016 reportaron la desaparición de Javier, María Dolores y Karem.
La última noticia de ellos la tuvieron alrededor de las siete de noche de ese día, cuando se dirigían de Alvarado a Veracruz para asistir al Festival de la Cerveza.
Sin atender a los protocolos de identificación, el fiscal afirmó en la fosa también se hallaban los restos de la familia. La única prueba eran credenciales e identificaciones.
(AVC)

