Castillo de Teayo, Ver.- Gran parte de las tradiciones y costumbres que se practicaban durante la época prehispánica en este municipio, han quedado olvidadas, esto debido a la falta de interés por parte de los gobiernos, así como al cierre de los accesos a las pirámides ubicadas en esta zona.
Ante esto, el comité de rescate de tradiciones, costumbres y edificios arqueológicos, busca restablecer ante las autoridades, federales, estatales y locales, así como el mismo INAH, el respete a los derechos que marca la constitución política sobre las costumbres y tradiciones de origen, de los pueblos indígenas.
Luis Marcelino Martínez Francisco, de la etnia náhuatl, señalo que en primer lugar se busca la apertura y acceso a las zonas arqueológicas, para que de estas maneras las diferentes etnias que se encuentran asentadas a lo largo de Castillo puedan realizar ahí sus costumbres y tradiciones.
“Lo que queremos es que se habrá la pirámide, que den acceso para subir la escalinata, para que se lleven a cabo nuevamente danzas autóctonas, rituales que se hacían de antaño nuestros abuelos y padres, los cuales se han perdido con el paso del tiempo” dijo.
En otros lugares hay vestigios prehispánicos, como el naranjal ubicado en la localidad de Mequetla, el cerro de la Chinola, la cual fue una base militar importante en su epoca, donde anteriormente se realizaba la danza a la fertilidad, la cual se ha quedado olvidada por la falta de apoyo, además de que el INAH cerro el acceso a la pirámide.
Martínez Francisco destacó que el principal objetivo que se busca con estas acciones, es el de dar a conocer Castillo de Teayo a otras regiones, para que conozcan sus fiestas, tradiciones, costumbres, pero sobre todo su gastronomía, como mole, tamales y dulces de las frutas que se cultivan en la región.
Los carnavales tradicionales son muy importantes dentro de las costumbres Otomís, donde se utilizan las máscaras de madera que son talladas por artesanos de la comunidad de Mequetla.
