Esto parece cuento

Esto parece cuento

Esto parece cuento

Por PAULO RUIZ

Érase una vez un gato que se mudó al campo y, para ganarse la confianza de las aves y luego comérselas, prometió ser su «director de coro». Sin embargo, las aves descubrieron que sus promesas eran falsas y con muy malas intenciones.

Hoy, algo similar sucede con lo prometido por el gobierno a miles de familias damnificadas que confiaron en la palabra de las autoridades federales y estatales. Estas se atreven a lanzar nuevas promesas que se acumulan, pero nunca se cumplen, rompiendo la confianza y advirtiendo que, como el gato, lo único que busca el gobierno es salirse con la suya.

Porque prometer no empobrece; lo que hace pobre al discurso es no cumplirlo. Engañar con el envío de ayuda y dar falsas esperanzas a la gente es una práctica a la que ya muchos se están acostumbrando en este régimen.

Cuentos de gatos hay muchos. Esopo, en su fábula, narra cómo un gato oyó que los pájaros de un aviario estaban enfermos. Valiéndose de eso, se disfrazó de médico y, con bata blanca y hasta estetoscopio, tocó a la puerta y ofreció ayudarlos a recuperar su salud. “Estaremos de maravilla…”, respondieron sin dejarlo entrar, “cuando nos hayamos librado de ti”.

Un villano puede disfrazarse, pero no engañará a todos

Mis redes: @PauloRuizmx