Tuxpan, Ver.- Con un prolongado estiaje que se arrastra desde el año pasado y que podría durar hasta diez meses, el ganado comienza a perder peso de manera preocupante, aseveró Justino Mercado Hernández, presidente de la Asociación Ganadera Ejidal.
Refirió que durante este año han sido escasos los días lluviosos y ya tienen encima la temporada más árida, en tanto que el clima de la temporada invernal les dejó más perjuicios que beneficios.
“Tuvimos un invierno aparentemente húmedo, pero que no nos sirve para nada para la actividad agropecuaria, porque fueron lloviznas que el mismo frío se encargó de desaparecer. Con los ventarrones y las helados se secan no solamente la tierra y el pasto, sino también los aguajes que el productor con sus propios medios hace”, indicó.
Añadió que ante ello, los productores de ganado hacen esfuerzos con recursos propios para ampliar sus presas para tratar de captar mayor volumen de agua en cuanto inicie la temporada de lluvias.
“El estiaje se ve preocupante, lo que están haciendo los productores es tratar por todos los medios de ampliar un poco los pequeños charcos que tienen”, concluyó.
