EL ESPLENDOR DE LA CIUDAD LOS DIOSES

La exposición internacional Teotihuacan: city of water, city of fire reúne alrededor de 250 piezas pertenecientes al Museo Nacional de Antropología y a la Zona Arqueológica de Teotihuacan.

Cerámica, esculturas de piedra y fragmentos de pinturas murales componen la muestra, que celebra los logros de la arqueología mexicana en el pasado y en el presente.

A un siglo de las exploraciones de Manuel Gamio y a 30 años de haber sido inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial, se ha organizado una de las exposiciones más ambiciosas dedicadas a la ciudad prehispánica de Teotihuacan, en el Museo de Young, en San Francisco, California, uno de los recintos de arte más visitado en Estados Unidos, por lo que se augura éxito durante su exhibición, del 30 de septiembre al 11 de febrero de 2018.

Alrededor de 250 piezas integran Teotihuacan: city of water, city of fire, para  abordar la que en su tiempo (150 a.C. – 650 d.C.) llegó a ser la sexta ciudad más grande del mundo, sólo detrás de urbes como Constantinopla y Alejandría. La exhibición es organizada por la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en conjunto con el Museo de Young de San Francisco y el Museo de Artes del Condado de Los Ángeles (LACMA, por sus siglas en inglés).

En palabras de Diego Prieto, director general del INAH, durante una conferencia con medios nacionales y extranjeros, “esta exposición celebra los logros de la arqueología mexicana en el pasado y en el presente”, considerando que la colección reúne materiales obtenidos de excavaciones recientes en espacios sacros, como el interior de la Pirámide de la Luna, la cúspide de la Pirámide del Sol y el subsuelo de La Ciudadela.

Ejemplo de ello —continuó— son piezas que integraban ofrendas dispuestas en el túnel del Templo de la Serpiente Emplumada, cuya excavación dirigió el arqueólogo Sergio Gómez Chávez. Proyecto del que se recuperaron más de 50 mil objetos y del que los visitantes del Museo de Young podrán admirar algunos que integraban la Ofrenda 48, como esculturas antropomorfas de piedra verde, grandes caracoles y cuentas de diversos materiales.

Teotihuacan es una de las primeras zonas arqueológicas abiertas a su visita pública en México, justo en 1910 como acto conmemorativo del centenario de nuestra Independencia.

Hoy sus visitantes alcanzan los tres millones anuales y las exploraciones arqueológicas no cesan de sorprendernos con sus hallazgos. Y no podría ser de otro modo, la estructura urbana del asentamiento, las construcciones monumentales, las esculturas en roca, la producción cerámica y en obsidiana, sus abundantes ofrendas compuestas con personajes y animales sacrificados dentro de algunos de sus principales edificios, su pintura mural, indican que la ciudad fue uno de los centros de peregrinación y culto más influyentes de América”, abundó el titular del INAH.

INAH

Por ALF