Las deficiencias en el servicio de recolección de basura persisten. Ciudadanos señalan que los camiones recolectores pasan fuera de horario, emanan fuertes olores y dejan lixiviados esparcidos en las calles.
Residentes denuncian que los camiones no respetan los horarios establecidos, lo que provoca la acumulación de basura en las esquinas y los frentes de las casas. Esta situación no solo afecta la imagen urbana, sino que también representa un foco de infección, especialmente durante las altas temperaturas.
El problema se agrava con el derrame de lixiviados, líquidos que se generan a partir de los desechos orgánicos, dejando un rastro maloliente y antihigiénico a lo largo del recorrido de los camiones recolectores.
