Tuxpan, Ver.- Con lupas para escudriñarlo por todos lados, el alcalde Juan Antonio Aguilar Mancha se encuentra en el ojo del huracán…bajo sospecha de incurrir en múltiples anomalías.

El miércoles por la mañana, nuevamente ediles de su Comuna y el diputado plurinominal Marco Antonio Medina Pérez, exigieron en la capital del estado frenar ya las irregularidades en que podría estar incurriendo.

Las anomalías, dijeron, van desde no tomar en cuenta al cuerpo edilicio en la toma de decisiones hasta el probable uso indebido de los recursos municipales.

“Es por eso que el 18 de julio de 2018 se pidió al alcalde la destitución del secretario del ayuntamiento y de los directores jurídico, de comercio y turismo por su mal desempeño…”, subrayó la síndica Arely Bautista.

Acusó que, desde entonces, ha girado oficio a Contraloría y Tesorería que antes de realizar cualquier pago, con cheque o transferencia, pasen por la Comisión de Hacienda y que todo convenio o contrato pase por su firma como apoderada legal del Ayuntamiento; en lugar de eso, aseguró, el alcalde le aplica la “ley mordaza”, bajo el argumento de que ella carece de facultades para intervenir, actuar, supervisar, girar oficios o pedir informes a cualquier dirección o dependencia.

Por si la inconformidad de los ediles no fuera suficiente, el miércoles mismo, el ORFIS anunció que en coordinación con la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizará auditoría de supervisión a las arcas tuxpeñas.

Por ALF