El códice fue hecho en una tira de amate constituida por 22 láminas que narran el origen de los mexicas.

Existen múltiples fuentes verbales y pictóricas que dan cuenta de los orígenes de los mexicas y que narran el proceso por el que este pueblo pasó hasta llegar a la fundación de México-Tenochtitlan; sin embargo, uno de los más significativos es el Códice de Boturini, ya que se trata de un manuscrito en el que se registra de manera legible la salida de los mexicas desde su antigua tierra hasta su llegada al valle de México pocos años antes de que se erigiera Tenochtitlan.

Pese a que este archivo está inconcluso, es considerado uno de los documentos fundacionales de la historia de nuestro país, pues es el documento más temprano de la migración azteca y la versión histórica que retrata es una de las más utilizadas. Incluso se encuentra reproducido en grandes dimensiones en el patio central del Museo Nacional de Antropología.

El códice, también conocido como Tira de la Peregrinación, fue hecho en una tira de amate constituida por 22 láminas que forman un biombo de 5.49 metros. Se cree que puede estar basado o ser una copia de un documento más antiguo.

De acuerdo con lo narrado en las láminas, el dios Huitzilopochtli ordena a los aztecas abandonar Aztlan, su tierra de origen cuyo nombre significa “lugar de garzas” o “lugar de blancura”, un sitio misterioso ubicado al norte que obtiene su denominación probablemente ante la abundancia de garzas en las aguas que rodeaban la isla donde se asentó originalmente este pueblo.

Por ALF