DISCRICAR opera al margen de las leyes ecológicas, pese a la advertencia de la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente (PMA) de no afectar el entorno o ser sancionada, situación que se espera que ocurra o de lo contrario se estaría reflejando un descarado contubernio. La pestilencia prevalece en diversos puntos de la ciudad, debido al manejo irresponsable de los desechos por parte de las unidades de DISCRICAR, ya que el personal no ha sido capacitado debidamente o los camiones recolectores jamás cumplieron con las normas ecológicas. No han podido evitar tirar los lixiviados sobre la vía pública, algo que quebranta el reglamento municipal, sobre todo los puntos de mayor afectación son calles en la colonia Ricardo Flores Magón, donde ya son varias ocasiones en que los camiones dejan decenas de litros de lixiviados con severa pestilencia.
La empresa no recoge los desechos, los trabajadores dejan el tiradero y se van, como ha sucedido en la calle 2 Oriente con 8 Norte y en la esquina 4 Oriente con Heriberto Kehoe Vincent, frente al acceso del mercado Poza Rica.
La nueva empresa recolectora de residuos urbanos en la ciudad, DISCRICAR, sigue operando al margen de las leyes ecológicas, pese a que la advertencia de la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente (PMA) era que no afectara el entorno o sería sancionada, situación que se espera que ocurra o de lo contrario se estaría reflejando un descarado contubernio.
Ciudadanos se quejan amargamente de la pestilencia que prevalece en diversos puntos de la ciudad, debido al manejo irresponsable de los desechos por parte de las unidades de DISCRICAR, ya que el personal no ha sido capacitado debidamente o los camiones recolectores jamás cumplieron con las normas ecológicas para evitar tirar los lixiviados sobre la vía pública.
Los puntos de mayor afectación son la mayoría de las calles en la colonia Ricardo Flores Magón, donde ya son varias ocasiones en que los camiones dejan decenas de litros de lixiviados con severa pestilencia, que luego no recogen, pues los trabajadores dejan el tiradero y se van. Lo mismo en 2 Oriente con 8 Norte y en la esquina 4 Oriente con Heriberto Kehoe Vincent, frente al acceso del mercado Poza Rica. Otra esquina afectada es la Heriberto Kehoe Vincent con Heroico Colegio Militar, donde el contenedor luce siempre lleno de basura, a tal grado que la gente la coloca en el pavimento.
Tal parece que a esta empresa poco le importa la existencia de la PMA y peor aún, la Ley Número 847 de Prevención y Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos y de Manejo Especial para el Estado de Veracruz, que en su artículo 41 obliga a las concesionarias a prevenir contaminación de sitios por sus actividades e incluso a ser sancionadas.


