La gestión de la legisladora no ha tenido respuesta, cada vez viene menos a la ciudad, ni siquiera para tomarse la foto, y en la comisión que preside no ha podido ni siquiera poner de acuerdo a sus compañeros para sesionar, además, en las otras que integra por lo general no acude, puesto que tampoco hay evidencia gráfica de su asistencia en la página de la legislatura.
Linares Capitanachi ha pasado sin pena ni gloria, las pocas veces que ha participado ha sido para llevar a cabo proyectos de decreto ya establecidos por su bancada y no ha propuesto nada que interese a su distrito donde fue elegida.
Además de llegar tarde a algunas sesiones en su encargo, la diputada local ha sido criticada por su baja gestión y atención ciudadana, pues a la fecha ha quedado a deber en este sentido, ya que en su casa de enlace muy apenas se imparten talleres de tejido.
La diputada no ha demostrado un trabajo legislativo notable, y lo más destacable son viajes al extranjero en supuestas comisiones para acompañar a migrantes, mientras que en el distrito no ha realizado actividades de impacto social.
En su casa de enlace, el trabajo más sobresaliente es el curso de tejido, y en el Congreso su nombre se escucha más seguido porque su tablero electrónico no falla y tiene que emitir su voto levantando la mano, que por su participación en tribuna.
De no ser porque se encuentra en la bancada con mayor participación, la diputada no tendría muchas iniciativas, ya que parece que no cuenta con visión para la encomienda que le dieron los ciudadanos del distrito al que pertenece, al cual cada vez viene menos, ya ni siquiera para la foto.
Ahora lo que se preguntan muchos ciudadanos de Poza Rica y Coatzintla es, ¿cuánto se habrá gastado la diputada en esos viajes?, ¿será que si va a trabajar o solo busca salir en la televisión para justificar su trabajo?, porque tiene que dar declaraciones a medios extranjeros, ya que a los de Veracruz les huye.
